"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Tengan confianza en Dios, su misericordia con los agonizantes supera nuestra comprensión


"Mi unión con los agonizantes sigue siendo muy estrecha. 

Oh, qué inconcebible es la Divina Misericordia, ya que el Señor me permite ser de ayuda a los agonizantes con mi indigna oración. 

En la medida en que puedo, trato de estar cerca de cada agonizante. 

Tengan confianza en Dios, porque es bueno e inconcebible, su misericordia supera nuestra comprensión." 

(D. 880)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Tener confianza en Aquel que lo puede todo


+ Oh Santísima Trinidad, confío en Tu infinita misericordia. Dios es mi Padre, entonces yo, su niña, tengo todo el derecho sobre su Corazón Divino y cuanto más grandes son las tinieblas, tanto mas plena debe ser nuestra confianza.

No comprendo, cómo es posible no tener confianza en Aquel que lo puede todo; con Él todo y sin Él nada. Él, el Señor, no permitirá ni dejará que queden confundidos aquellos que han puesto en Él toda su confianza. " ( 357-358)

martes, 25 de noviembre de 2014

El alma más querida para Dios



Una vez el Señor me dijo: ¿Por qué tienes miedo y tiemblas cuando estás unida a Mí? 

No Me agrada el alma que se deja llevar por inútiles temores. 

¿Quién se atreve a tocarte cuando estás Conmigo? 

El alma más querida para Mí es la que cree fuertemente en Mi bondad y la que Me tiene confianza plenamente; le ofrezco Mi confianza y le doy todo lo que pide.

(D.453)

viernes, 5 de septiembre de 2014

He puesto mi confianza en Dios y no tengo miedo de nada



El amor expulsa el temor del alma. Desde que amé a Dios con todo mí ser, con toda la fuerza de mi corazón, desde entonces cedió el temor y aunque me digan no sé qué de su justicia, no le tengo miedo en absoluto, porque lo conocí bien: Dios es el Amor y su Espíritu es la paz.

Y ahora veo que mis obras que surgieron del amor son más perfectas que las obras que cumplí por temor.

He puesto mi confianza en Dios y no tengo miedo de nada, me he entregado totalmente a su santa voluntad; que haga de mi lo que quiera y yo, de todas maneras, Lo amaré siempre.

(D. 589)

viernes, 8 de agosto de 2014

En la insondable Misericordia Divina está toda mi esperanza



+ Durante los tormentos mas duros fijo mi mirada en Jesús crucificado;

no espero ayuda de parte de los hombres, sino que tengo mi confianza en Dios;

en su insondable misericordia está toda mi esperanza.
(D. 681)

sábado, 22 de febrero de 2014

Oh Jesús mío, mi fuerza y mi única esperanza, solamente en Ti está toda mi esperanza. Mi confianza no se verá defraudada

 
 
"Comprendí que en algunos, los más duros momentos, estaré sola, abandonada de todos y tengo que hacer frente a todas las tempestades y luchar con toda la fuerza del alma incluso contra aquellos de los cuales esperaba ayuda.

Pero no estoy sola, porque Jesús está conmigo, con Él no tengo miedo de nada. Bien me doy cuenta de todo y sé que es lo que Dios exige de mi. El sufrimiento, el desprecio, el escarnio, la persecución, la humillación, todo esto lo compartiré siempre, no conozco otro camino, por un amor sincero, la ingratitud. 

Este es mi sendero trazado por Jesús.  Oh Jesús mío, mi fuerza y mi única esperanza, solamente en Ti está toda mi esperanza. Mi confianza no se verá defraudada." ( D. 746)

sábado, 19 de octubre de 2013

Oh Jesús, Hostia Viva, Tú eres todo para mí



  
"Oh Jesús, Hostia Viva, Tú eres mi madre, Tú eres todo para mí.

Vendré a Ti, oh Jesús, con sencillez y con amor, con fe y con confianza.

Compartiré todo Contigo, como un niño con la madre amada, los gozos y los sufrimientos, en una palabra todo. " (D. 230)

martes, 3 de septiembre de 2013

Me hieren más las pequeñas imperfecciones de las almas elegidas que los pecados de las almas que viven en el mundo.

"Una vez el Señor me dijo: Me hieren más las pequeñas imperfecciones de las almas elegidas que los pecados de las almas que viven en el mundo. 

Me entristecí mucho por el hecho de que Jesús padece sufrimientos a causa de las almas elegidas, y Jesús me dijo: Estas pequeñas imperfecciones, no es todo; te revelaré el secreto de Mi Corazón, lo que sufro por parte de las almas elegidas: la ingratitud por tantas gracias es el alimento continuo de Mi Corazón por parte del alma elegida.

Su amor es tibio, Mi Corazón no puede soportarlo; estas almas Me obligan a rechazarlas de Mí. Otras no tienen confianza en Mi bondad y nunca quieren sentir la dulce intimidad en su corazón, pero Me buscan por allí, lejos y no Me encuentran. 

Esta falta de confianza en Mi bondad es lo que mas Me hiere. Si Mi muerte no las ha convencido de Mi amor, ¿qué es lo que las convencerá? 

Muchas veces un alma Me hiere mortalmente y en tal caso nadie Me consolará.  Hacen uso de Mis gracias para ofenderme. Hay almas que desprecian Mis gracias y todas las pruebas de Mi amor; no quieren oír Mi llamada, sino que van al abismo infernal. 

Esta pérdida de las almas Me sumerge en la tristeza mortal. En tales casos, a pesar de ser Dios, no puedo ayudar nada al alma, porque ella Me desprecia; disponiendo de la voluntad libre puede despreciarme o amarme. Tú, dispensadora de Mi misericordia, habla al mundo entero de Mi bondad y con esto consolarás Mi Corazón." (D. 580)

miércoles, 28 de agosto de 2013

Jesús siempre está dispuesto a perdonarnos


" ...has de saber que el mayor obstáculo para la santidad es el desaliento y la inquietud injustificada que te quitan la posibilidad de ejercitarte en las virtudes. 

Todas las tentaciones juntas no deberían ni por un instante turbar tu paz interior y la irritabilidad y el desánimo son los frutos de tu amor propio. No debes desanimarte sino procurar que Mi amor reine en lugar de tu amor propio. 

Por lo tanto, confianza, niña Mía; no debes desanimarte, [sino que] venir a Mí para pedir perdón, porque Yo estoy siempre dispuesto a perdonarte. Cada vez que Me lo pides, glorificas Mi misericordia." (D.1488)

sábado, 25 de mayo de 2013

Pedir a Dios el conocimiento de nuestra fragilidad para apoyarnos siempre en El




"En aquel momento vi a Jesús de Cuyo Corazón salían los dos mismo rayos y me envolvieron toda. En  aquel mismo instante desaparecieron mis tormentos.

Hija Mía, dijo el Señor, has de saber que lo que  has pasado ahora, es lo que eres por ti misma; y sólo por fuerza de Mi gracia eres participe de la  vida eterna y de todos los dones que te concedo generosamente. 

Y con estas palabras del Señor ha  venido un verdadero conocimiento de mi misma. Jesús me enseña una humildad profunda y al mismo tiempo una confianza absoluta en Él.

Mi corazón está reducido a cenizas, a polvo y aunque toda la gente  me despreciara, lo consideraría una gracia también. Siento y estoy profundamente convencida de  ser una nulidad, de que las verdaderas humillaciones serán mi alivio" (D. 1559)

jueves, 7 de marzo de 2013

Oración al Sagrado Corazón




"Te saludo, misericordiosísimo Corazón de Jesús,
Viva fuente de toda gracia,
Único amparo y refugio nuestro,
En ti tengo la luz de la esperanza.

Te saludo, Corazón piadosísimo de mi Dios,
Insondable, viva fuente de amor,
De la cual brota la vida para los pecadores,
Y los torrentes de toda dulzura.

Te saludo, Herida abierta del Sacratísimo Corazón,
De la cual salieron los rayos de la misericordia
Y de la cual nos es dado sacar la vida,
Únicamente con el recipiente de la confianza.

Te saludo, inconcebible bondad de Dios,
Nunca penetrada e insondable,
Llena de amor y de misericordia, siempre santa,
Y como una buena madre inclinada sobre nosotros.

Te saludo, Trono de la misericordia, Cordero de Dios,
Que has ofrecido la vida por mí,
Ante el cual mi alma se humilla cada día,
Viviendo en una fe profunda."

(D. 1321)

miércoles, 6 de marzo de 2013

Al que haya depositado su confianza en Mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con Mi paz divina



Hoy el Señor me dijo: He abierto Mi Corazón como una Fuente viva de Misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella. 

Que se acerquen con gran confianza a este mar de misericordia. 

Los pecadores obtendrán la justificación y los justos seran fortalecidos en el bien. 

Al que haya depositado su confianza en Mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con Mi paz divina. (D. 1520)

martes, 8 de enero de 2013

Poner nuestra confianza en El Señor


"Durante los tormentos mas duros fijo mi mirada en Jesús crucificado; no espero ayuda de parte de los hombres, sino que tengo mi confianza en Dios; en su insondable misericordia está toda mi esperanza.



+ Cuanto más siento que Dios me transforma, tanto mas deseo sumergirme en el silencio. El amor de Dios realiza su obra en lo profundo de mi alma, veo que empieza mi misión, la que me ha encomendado el Señor."

(D. 681- 682)

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Mi amor y Mi misericordia no conocen límites


Santa Faustina escuchó estas palabras, pero bien sabemos que Nuestro Señor nos las dice a todos los pobres pecadores que recurrimos a Él.


"Después de la Santa Comunión oí estas palabras: Ves lo que eres por ti misma, pero no te asustes de eso. Si te revelara toda la miseria que eres, morirías del horror.

Has de saber, sin embargo, lo que eres. Por ser tú una miseria tan grande, te he revelado todo el mar de Mi misericordia. Busco y deseo tales almas como la tuya, pero son pocas; tu gran confianza en Mi Me obliga a concederte gracias continuamente.

Tienes grandes e inexpresables derechos sobre Mi Corazón, porque eres una hija de plena confianza. No soportarías la inmensidad de Mi amor que tengo por ti, si te lo revelara aquí en la tierra en toda su plenitud.

A menudo levanto un poco el velo para ti, pero debes saber que es solamente Mi gracia excepcional. Mi amor y Mi misericordia no conocen límites. 

(Diario 718)

jueves, 20 de diciembre de 2012

Yo soy el Amor y la Misericordia misma. Cuando un alma se acerca a Mí con confianza, la colmo con tal abundancia de gracias que ella no puede contener en sí misma



Completamente confianza en Jesús
La confianza en Jesús es la esencia del mensaje de la misericordia. Cuando vamos a una fuente pública, podemos sacar agua de ahí todo el tiempo que tenemos un recipiente o contenedor de algún tipo para poner el agua. Si nuestro barco es pequeño, sólo podemos traer un poco de agua, si es grande , podemos traer de vuelta un montón. Y cualquier persona con un vaso puede sacar agua de la fuente.El agua está ahí para nosotros, y nadie queda excluido. Todo lo que necesitamos es un recipiente.

Lo mismo sucede con la misericordia de Dios. En repetidas revelaciones a Santa Faustina, nuestro Divino Salvador aclara que la fuente es su corazón, el agua es su misericordia, y el vaso es la confianza.

He abierto Mi Corazón como una fuente viva de la misericordia. Que todas las almas viven de ella. Que acercarse a este mar de misericordia con gran confianza (Diario, 1520). En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia fue abierta de ancho por la lanza para todas las almas - nadie he excluido! (1182). Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir las gracias a la fuente de la misericordia. Ese recipiente es esta imagen con la firma: "Jesús, en Ti confío" (327)Las gracias de mi misericordia se toman con un solo recipiente, y que es - la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá (1578).
En el Diario de Santa Faustina, escuchamos a Nuestro Señor que nos recuerda que podemos fiarnos de su amor ... que sólo Él es digno de nuestra confianza: Nunca rechazaré un corazón contrito (1485). Antes que el cielo y la tierra a su vez en la nada que no hubiera Mi misericordia abrazar a un alma confiada (1777).
Pero hay algo más que confiar en que creer que Dios es digno de confianza. Tenemos que actuar sobre esa creencia. La confianza implica una vuelta atrás a Dios, una transformación real de nuestras vidas a Dios, arrepentirnos de nuestros pecados y perdonar a los demás. La confianza es una fe viva.
Confianza significa que estamos de acuerdo en dejar a Dios ser Dios, en lugar de tratar de ser Dios a nosotros mismos. (La confianza es el antídoto para el primer pecado de Adán!) Esto significa que estamos de acuerdo en que Dios puede escribir el guión de nuestras vidas, en lugar de insistir en nuestro propio guión. Esto significa que estamos de acuerdo con la promesa de gran hacemos en el Padrenuestro: "Hagáse Tu voluntad [no la mía] así en la tierra como en el cielo." Esto significa que, incluso en los momentos de agonía estamos de acuerdo con el grito de Jesús en el huerto: "No se haga mi voluntad, sino la Tuya"(Lc 22:42).
Dios es la misericordia misma, y ​​estamos llamados a practicar el ABC de la misericordia (Pedir por su misericordia, tener compasión de los demás, confíar plenamente en Jesús). Mientras lo hacemos, nuestra confianza en Jesús es el ingrediente vital. No nos limitamos a pedir misericordia, ni simplemente tratamos de ser buenos con los demás. Pedimos con entera confianza, y Nuestro Señor nos llena de gracia, para que podamos ser misericordiosos como nuestro Padre celestial es misericordioso.
Yo soy el Amor y la Misericordia misma. Cuando un alma se acerca a Mí con confianza, la colmo con tal abundancia de gracias que ella no puede contener en sí misma, sino que las irradia sobre otras almas(1074)

domingo, 16 de diciembre de 2012

Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío


La confianza en Jesús es la esencia del mensaje de la misericordia. Cuando vamos a una fuente, podemos sacer agua mientras tengamos un vaso o un recipiente en que poner el agua. Si nuestro vaso es pequeño, sacaremos poco agua; si es grande, sacaremos mucha. Y todos los que tengan un vaso podrán sacar agua de la fuente. El agua está ahí para nosotros y no se excluye a nadie. Lo único que necesitamos es un recipiente.

Así es la misericordia de Dios. En diversas revelaciones a Santa Faustina, nuestro Señor explica que la fuente es Su Corazón, el agua es Su misericordia y el recipiente es la confianza.

He abierto Mi Corazón como una Fuente viva de Misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella. Que se acerquen con gran confianza a este mar de misericordia (Diario, 1520).En la cruz, la Fuente de Mi Misericordia fue abierta de par en par por la lanza para todas las almas, no he excluido a ninguna (1182).Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío (327). Las gracias de Mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá (1578).

En el Diario de Santa Faustina, oímos a nuestro Señor recordarnos que podemos confiar en Su amor y que sólo Él merece nuestra confianza:

Jamás rechazaré un corazón arrepentido (1485). Antes el cielo y la tierra se vuelven a la nada, que Mi misericordia deje de abrazar a un alma confiada (1777).
Pero la confianza es mucho más que solamente creer que Dios es confiable. Tenemos que actuar en base a esta creencia. La confianza comprende el retorno a Dios, una conversión verdadera y total de nuestras vidas a Dios, el arrepentirse de nuestros pecados y perdonar a los demás. La confianza es una fe viva.

Confianza quiere decir que aceptamos dejar que Dios sea Dios, dejando de tratar nosotros de ser Dios. (¡La confianza es el antídoto del primer pecado de Adán!) Quiere decir que aceptamos que Dios escriba el guión de nuestras vidas, en lugar de insistir nosotros en escribir nuestro propio guión. Quiere decir que aun en los momentos de dolor nos unimos al grito de Jesús en el huerto, "no se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lucas 22, 42).

Las tres 'S' de la misericordia (Solicite Su misericordia, Sea misericordioso con los demás, Sin cesar confíe completamente en Jesús) están interrelacionadas y la confianza en Jesús es el ingrediente fundamental. No debemos pedir meramente la misericordia, ni debemos tratar simplemente de hacer el bien a los demás. Si pedimos con confianza total, nuestro Señor nos llenará de gracia para que podamos ser misericordiosos como nuestro Padre Celestial es misericordioso.

Soy el Amor y la Misericordia Misma. Cuando un alma se acerca a Mí con confianza, la colmo con tal abundancia de gracias que ella no puede contenerlas en sí mismas, sino que las irradie sobre otras almas(Diario, 1074).

Tomado del libro La Divina Misericordia Mensaje y Devoción.
fuente: ladivinamisericordia.org

lunes, 3 de diciembre de 2012

Me agrada tu propósito de hacerte santa; bendigo tus esfuerzos y te ayudaré a que lo seas



"Me es sumamente agradable este decidido propósito tuyo de hacerte santa. Bendigo tus esfuerzos y te daré la oportunidad de santificarte.

Sé atenta para que no se te escape ninguna oportunidad que Mi providencia te dará para santificarte.

Si no logras aprovechar una oportunidad dada no pierdas la calma sino que humíllate profundamente ante Mi y sumérgete toda con gran confianza en Mi misericordia y así ganarás mas de lo que has perdido, porque a un alma humilde se da con mas generosidad, mas de lo que ella misma pida……." (D. 1361)


"El conocimiento de mi destino, es decir la seguridad interior de que alcanzaré la santidad.
Este profundo conocimiento ha llenado mi alma del agradecimiento hacia Dios y he atribuido toda la gloria a mi Dios, porque sé lo que soy por mi misma." (1362)

Hoy, durante la meditación, Dios me ha dado la luz interior y me ha hecho comprender la santidad y en qué consiste.

Aunque esto lo he oido ya muchas veces en las conferencias, no obstante el alma lo comprende de otro modo cuando lo conoce a traves de la luz de Dios que la ilumina.
Ni gracias, ni revelaciones, ni extasis, ni ningun otro don concedido al alma la hace perfecta, sino la comunión interior de mi alma con Dios.

Estos dones son solamente un adorno del alma, pero no constituyen ni la sustancia ni la perfección. Mi santidad y perfección consisten en una estrecha unión de mi voluntad con la voluntad de Dios. Dios nunca violenta nuestro libre albedrío.

De nosotros depende si queremos recibir la gracia de Dios o no; si vamos a colaborar con ella o la malgastamos. (1107)

lunes, 12 de noviembre de 2012

La confianza en la Divina Misericordia


Nos dice Nuestro Señor: 

"Que los más grandes pecadores [pongan] su confianza en Mi misericordia. Ellos más que nadie tienen derecho a confiar en el abismo de Mi misericordia. Hija Mía, escribe sobre Mi misericordia para las almas afligidas. Me deleitan las almas que recurren a Mi misericordia. A estas almas les concedo gracias por encima de lo que piden. No puedo castigar aún al pecador más grande si él suplica Mi compasión, sino que lo justifico en Mi insondable e impenetrable misericordia. Escribe: Antes de venir como juez justo abro de par en par la puerta de Mi misericordia. Quien no quiere pasar por la puerta de Mi misericordia, tiene que pasar por la puerta de Mi justicia..." (Diario 1146) "A ti y a todos que proclamen esta gran misericordia Mía. Yo mismo los defenderé en la hora de la muerte como Mi gloria aunque los pecados de las almas sean negros como la noche; cuando un pecador se dirige a Mi misericordia, Me rinde la mayor gloria y es un honor para Mi Pasión. Cuando un alma exalta Mi bondad, entonces Satanás tiembla y huye al fondo mismo del infierno." (Diario 378) "Cuanto deseo la salvación de las almas. Mi queridisima secretaria, escribe que deseo derramar Mi vida divina en las almas humanas y santificarlas con tal de que quieran acoger Mi gracia. Los más grandes pecadores llegarían a una gran santidad si confiaran en Mi misericordia. Mis entrañas estan colmadas de misericordia que está derramada sobre todo lo que he creado. Mi deleite es obrar en el alma humana, llenarla de Mi misericordia y justificarla. Mi reino en la tierra es Mi vida en las almas de los hombres. Escribe, secretaria Mía, que el director de las almas lo soy Yo Mismo directamente, mientras que indirectamente las guío por medio de los sacerdotes y conduzco a cada una a la santidad por el camino que conozco solamente Yo."

sábado, 10 de noviembre de 2012

La confianza en la Divina Misericordia de Dios 2/2



De nuevo, la confianza en Dios es facil cuando todo va bien. Sin embargo, en momentos de sufrimiento y pruebas, aparece la duda y nos preguntamos “¿dónde está Dios?” o “de verdad existe Dios”? La ruina financiera, la súbita muerte de un ser querido, el divorcio, y los niños atormentados por las drogas, son solo algunos de los episodios dolorosos de la vida que Dios puede utilizar para acercarnos más a Él. Pero la confianza en Dios es la clave; debemos dejar que sea como el salvavidas al que nos aferramos cuando sentimos que nos estamos ahogando. ¿Has experimentado alguna vez la enfermedad o la muerte de algún familiar? Involucrar a los seres queridos puede que sea muy espiritual, pero cuando nos enfrentamos a una crisis y una prueba, inmediatamente olvidamos todo lo relacionado con la confianza en Dios y nos paralizamos en la prueba. 

Debemos recordar que estas formas de sufrimiento nos dan la oportunidad de confiar en Dios y de crecer espiritualmente. Y si oramos, discernimos y entonces debemos pedir fortaleza, ánimo y una mayor confianza en Jesús – La Divina Misericordia – en el momento de la prueba. Piensa en Job, quien perdió a su familia, su salud y su fortuna. Durante sus continuas pruebas, Dios nunca le informó porqué le estaba pasando todo aquello. Sin embargo, Job no maldijo a Dios; al contrario, se maravillaba de las bellezas de la creación y sabía que debía confiar en el Creador en tiempos de sufrimiento. Así como en el caso de Job, especialmente en sus sufrimientos y pruebas de la vida diaria, la experiencia de un ser querido en un accidente, el ser despedido del trabajo, nos hacen darnos cuenta de qué tan vulnerables somos y el poco control que de hecho tenemos sobre los acontecimientos de la vida. 

En momentos de lucha y frustración, debemos de tener la actitud de Pedro que dijo, “Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero en tu palabra, echaré las redes” “Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse. Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para vinieran en su ayuda.” (Lc 5,5-7) 

En otra ocasión, el Señor le dijo a Santa Faustina; “Que las almas que tienden a la perfección adoren especialmente Mi misericordia, porque la abundancia de gracias que les concedo proviene de Mi misericordia. Deseo que estas almas se distingan por una confianza sin límites en Mi misericordia. Yo Mismo Me ocupo de la santificación de estas almas, les daré todo lo que sea necesario para su santidad. Las gracias de Mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin limites son mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias. Me alegro mucho de que pidan mucho, porque Mi deseo es dar mucho, muchísimo. Me pongo triste, en cambio, si las almas piden poco y estrechan sus corazones.” (Diario 1578) 

“En cada alma cumplo la obra de la misericordia, y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia. Quien confía en Mi misericordia no perecerá porque todos sus asuntos son Míos y los enemigos se estrellarán a los pies de Mi escabel.* ” (Diario, 723) *Escabel: escabel 1. m. Tarima pequeña que se pone delante de la silla para que descansen los pies de quien está sentado. 

Fuente: Diccionario de la lengua española. Vigésima segunda edición Autor: Bryan S.Tatcher, Apóstoles Eucarísticos de la Divina Misericordia. Libro: La Divina Misericordia una forma de Vida.

La confianza en la Divina Misericordia 1/2



La confianza es el fundamento de aquellos que deseen vivir el mensaje de la Divina Misericordia. Debemos ser vasijas de misericordia, y la cantidad que pueda contener esa vasija para irradiarla a los demás, dependerá de la confianza. “El alma que confía en Mi misericordia es la más feliz porque Yo Mismo tengo cuidado de ella” (Diario, 1273 ) “..invita a las almas con las cuales estás en contacto a confiar en Mi misericordia infinita. Oh cuánto amo a las almas que se Me han confiado totalmente, haré todo por ellas.” (Diario, 294) 

La confianza requiere de la conversión del corazón; esencia del mensaje de nuestro Señor. Esta escrito en Ezequiel 36, 26 :”Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.” David escribió en el Salmo 62, “En Dios solo el descanso de mi alma, de él viene mi salvación, solo él mi roca, mi salvación, mi ciudadela, no he de vacilar” (Sal 62, 2-3). Sin embargo, desafortunadamente muchos de nosotros carecemos de la confianza en Dios y canalizamos nuestros enojos, frustraciones, dolores y ansiedades a través de medios que nos hacen daño, como el alcoholismo, el abuso de drogas, la adicción por el trabajo y la comida. El confiar en Dios requiere de una relación con Dios. Algunos de nosotros no tuvimos una relación sana con nuestros padres, que supuestamente deberían de habernos nutrido y apoyado en todos los sentidos, y ya como adultos, nos cuesta trabajo confiar. Los que son adictos a algo, tienen una relación de confianza patológica con un objeto o evento; para sentirse en paz y felices, confían en el alcohol, en la comida u otras cosas. En el Programa de los Doce Pasos, se recomienda que uno desarrolle una relación con una “fuerza mayor”. Sin embargo, los Cristianos sabemos que Jesucristo es esa “Fuerza Mayor”, ya que Él es el Camino, la Verdad y la Vida. “Por lo cual Dios lo exaltó y le otorgó el Nombre que está sobre todo nombre. Para que al Nombre de Jesús toda rodilla se doble, en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es El SEÑOR, para gloria de Dios Padre,” (Flp. 2,9-11) El Salmo 62 nos invita a arriesgarnos confiando en Dios y abandonándonos a su cuidado. La ansiedad y la confianza en Dios son incompatibles; la ansiedad por cualquier cosa, especialmente por cosas que están fuera de nuestro control, reflejan una cierta incredulidad y falta de confianza en Dios. Muchos de nosotros perdemos tanto tiempo, esfuerzo y energías, preocupándonos por lo que pudo haber sido, podría pasar o pasará, que perdemos el sentido del momento presente. Debemos mantenernos en el presente y concentrarnos en lo que estamos haciendo ahora, y cómo estamos ante Dios hoy. No necesitamos preocuparnos del mañana; podríamos aprender la lección de los israelitas, que el maná que ellos comieron en el desierto sólo era bueno por un día (Cfr. Ex 16). En otras palabras, ellos tenían que confiar cada día en que el Señor proveería. La confianza requiere de humildad; la persona orgullosa y exitosa siente que su bienestar material y sus logros vienen solo de su propio esfuerzo. Cuando uno está en la cumbre del éxito, hay poca necesidad de confiar en Dios. Pero el confiar en uno mismo y no en el Señor sólo nos llevará al fracaso. “Confía en Yahveh de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia.” (Pr 3,5) 

Dice Nuestro Señor´: “Nunca confíes en ti misma, sino que abandónate totalmente a Mi voluntad.” (Diario, 1760) 

El Señor le dijo claramente a Santa Faustina, que mientras más confianza tengamos en Él y tratemos de vivir Su voluntad y no la nuestra, mayores gracias recibiríamos. 

Le dijo: “Di, hija Mía, que soy el Amor y la Misericordia Mismos. Cuando un alma se acerca a Mí con confianza, la colmo con tal abundancia, la colmo con tal abundancia de gracias que ella no puede contenerlas en sí misma, sino que las irradia sobre otras almas" (Diario, 1074). 

Nuestro Señor nos habla acerca de la confianza en Su misericordia: “El alma más querida para Mí es la que cree fuertemente en Mi bondad y la que Me tiene confianza plenamente; le ofrezco Mi confianza y le doy todo lo que pide.” (Diario 453) “...Tu empeño debe ser la total confianza en Mi bondad, el Mío, darte todo lo que necesites. Me hago dependiente de tu confianza; si tu confianza es grande Mi generosidad no conocerá los límites.” (Diario, 548) 

Fuente: Libro, la Divina Misericordia en mi alma, Diario de Santa Faustina. Libro: La Divina Misericordia una forma de Vida / Autor: Bryan S.Tatcher, Apóstoles Eucarísticos de la Divina Misericordia.