"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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sábado, 22 de febrero de 2014

Oh Jesús mío, mi fuerza y mi única esperanza, solamente en Ti está toda mi esperanza. Mi confianza no se verá defraudada

 
 
"Comprendí que en algunos, los más duros momentos, estaré sola, abandonada de todos y tengo que hacer frente a todas las tempestades y luchar con toda la fuerza del alma incluso contra aquellos de los cuales esperaba ayuda.

Pero no estoy sola, porque Jesús está conmigo, con Él no tengo miedo de nada. Bien me doy cuenta de todo y sé que es lo que Dios exige de mi. El sufrimiento, el desprecio, el escarnio, la persecución, la humillación, todo esto lo compartiré siempre, no conozco otro camino, por un amor sincero, la ingratitud. 

Este es mi sendero trazado por Jesús.  Oh Jesús mío, mi fuerza y mi única esperanza, solamente en Ti está toda mi esperanza. Mi confianza no se verá defraudada." ( D. 746)

domingo, 3 de noviembre de 2013

Me anonadaré a favor de las almas



"Agradeceré al Señor Jesús por cada humillación, rogaré especialmente por la persona que me ha dado la oportunidad de humillarme. Me anonadaré a favor de las almas.

No reparar en ningún sacrificio, tirándose bajo los pies de las hermanas como una pequeña alfombra, sobre la cual pueden no solo caminar, sino que pueden también limpiarse los pies.

Mi lugar está bajo los pies de las hermanas. Lo procuraré en la práctica de manera inadvertida para los ojos humanos, Basta que Dios lo vea. " (D. 234)

jueves, 7 de marzo de 2013

La gracia de Dios nos da fortaleza para aceptar Su voluntad




"Cuando salí al pasillo, en seguida tuve un gran sufrimiento y humillación por parte de cierta persona.

Lo acepté sometiéndome a la voluntad superior y me estreché profundamente al Sacratísimo Corazón de Jesús, el Señor, dando a conocer que estaba dispuesto a aquello a lo que me había ofrecido.

El sufrimiento brotó como de debajo de la tierra, la misma Madre Margarita se extrañó. A las otras se les perdonan muchas cosas, porque de verdad, no vale la pena hacerles caso, pero a mi no se me perdona nada, cada palabra es analizada, cada paso controlado.

Una de las hermanas me dijo: 'Prepárese, hermana, a aceptar una pequeña cruz que la espera de parte de la Madre Superiora, ¡cuánto lo siento por usted!'.

Y yo en mi alma estoy contenta de eso y desde hace mucho tiempo estoy preparada para ello. Al ver mi valor, se sorprendió.

Ahora veo que el alma de por sí no puede mucho, pero con Dios puede todo. He aquí lo que puede la gracia de Dios. Son pocas las almas que siempre están atentas a la inspiración de Dios, pero aun menos numerosas son las almas que siguen fielmente la inspiración de Dios." (D.138)

viernes, 30 de noviembre de 2012

En la confesión, somos sanados y educados por Jesús


"Sobre la confesión. De la confesión deberíamos obtener dos beneficios:
1. nos confesamos para ser sanados;
2. para ser educados; nuestras almas necesitan una continua educación, como el niño pequeño.

Oh Jesús mío, entiendo profundamente estas palabras y se por experiencia que un alma con sus propias fuerzas no llegara lejos, se cansara mucho sin hacer nada para la gloria de Dios; se desvía constantemente porque nuestra mente es oscura y no sabe distinguir su propia causa.

Llamare una atención especial a dos cosas:

primero, elegiré para la confesión lo que mas me humilla, aunque fuera algo muy pequeño, pero que me cuesta y por eso lo confesare;

segundome ejercitare en la contrición; no solamente a ocasión de la confesión sino en cada examen de conciencia suscitar en mi la contrición perfecta y, especialmente, antes de ir a descansar.

Una palabras más: el alma que desea sinceramente progresar en la perfección, debe seguir estrictamente los consejos del director espiritual. Tanta santidad cuanta dependencia."(Diario 377)