"Hoy durante la Santa Misa estuve particularmente unida a Dios y a su Madre Inmaculada. La humildad y el amor de la Virgen Inmaculada penetró mi alma. Cuánto más imito a la Santísima Virgen, tanto más profundamente conozco a Dios. Oh que inconcebible anhelo envuelve mi alma. Oh Jesús, ¿como puedes dejarme todavía en este destierro? Me muero del deseo por Ti, cada vez que tocas mi alma, me hieres enormemente. El amor y el sufrimiento van juntos, sin embargo, no cambiaría este dolor que Tú me produces por ningún tesoro, porque es el dolor de deleite inconcebible y es la mano amorosa que produce estas heridas a mi alma". (Santa Faustina Kowalska, Diario 843)
"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
miércoles, 27 de abril de 2016
sábado, 20 de diciembre de 2014
Recibe las gracias que Dios te da
"El Señor me dijo:
Deseo darme a las almas y llenarlas de Mi amor, pero son pocas las almas que quieran aceptar todas las gracias que Mi amor les ha destinado.
Mi gracia no se pierde; si el alma para la cual está destinada no la acepta, la recibe otra alma." (D. 1017)
miércoles, 24 de septiembre de 2014
El amor no consiste en las palabras ni en los sentimientos, sino en la acción
Así, la imagen presenta al Salvador resucitado que trae la paz a la humanidad por medio del perdón de los pecados, a precio de su Pasión y muerte en la cruz.
Los rayos de la Sangre y del Agua que brotan del Corazón (invisible en la imagen) traspasado por la lanza y las señales de los clavos, evocan los acontecimientos del Viernes Santo (Jn 19, 17-18, 33-37)
Así pues, la imagen de Jesús Misericordioso une en sí estos dos actos evangélicos que hablan con la mayor claridad del amor de Dios al hombre." (D.Introducción)
"El amor no consiste en las palabras ni en los sentimientos, sino en la acción. Es un acto de la voluntad, es un don, es decir, una donación; el intelecto, la voluntad, el corazón, debemos ejercitar estas tres facultades durante la oración. Resucitare en Jesús, pero primero tengo que vivir en Él." (D. 392)
viernes, 5 de septiembre de 2014
He puesto mi confianza en Dios y no tengo miedo de nada
El amor expulsa el temor del alma. Desde que amé a Dios con todo mí ser, con toda la fuerza de mi corazón, desde entonces cedió el temor y aunque me digan no sé qué de su justicia, no le tengo miedo en absoluto, porque lo conocí bien: Dios es el Amor y su Espíritu es la paz.
Y ahora veo que mis obras que surgieron del amor son más perfectas que las obras que cumplí por temor.
He puesto mi confianza en Dios y no tengo miedo de nada, me he entregado totalmente a su santa voluntad; que haga de mi lo que quiera y yo, de todas maneras, Lo amaré siempre.
(D. 589)
viernes, 8 de agosto de 2014
Todas tus miserias han sido quemadas en el fuego de Mi amor
"...Terminada la hora fui delante del Santísimo Sacramento y como la miseria y la nada más grandes, le suplique por su misericordia y que se dignara sanar y purificar mi pobre alma. De repente oí estas palabras:
Hija Mía, todas tus miserias han sido quemadas en el fuego de Mi amor, como una pajita arrojada en unas llamas enormes.
Y con esta humillación atraes a ti y a otras almas todo el mar de Mi misericordia.
Y contesté: Jesús, forma mi pobre corazón según Tu divina complacencia." (D.174)
sábado, 22 de febrero de 2014
Oh Jesús mío, mi fuerza y mi única esperanza, solamente en Ti está toda mi esperanza. Mi confianza no se verá defraudada
"Comprendí que en algunos, los más duros momentos,
estaré sola, abandonada de todos y tengo que hacer frente a todas las
tempestades y luchar con toda la fuerza del alma incluso contra aquellos de los
cuales esperaba ayuda.
Pero no estoy sola, porque Jesús está conmigo, con Él no
tengo miedo de nada. Bien me doy cuenta de todo y sé que es lo que Dios exige
de mi. El sufrimiento, el desprecio, el escarnio, la persecución, la
humillación, todo esto lo compartiré siempre, no conozco otro camino, por un
amor sincero, la ingratitud.
Este es mi sendero trazado por Jesús. Oh Jesús mío, mi fuerza y mi única esperanza,
solamente en Ti está toda mi esperanza. Mi confianza no se verá defraudada." ( D. 746)
lunes, 10 de febrero de 2014
Nuestro trabajo hecho con amor es ofrenda agradable para Dios
"Un día en el noviciado, cuando la Madre Maestra me había destinado a la
cocina de las niñas, me afligí mucho por no estar en condiciones de
cargar con las ollas que eran enormes. Lo mas difícil para mi era
escurrir las papas, a veces caía la mitad de ellas.
Cuando lo dije a la Madre Maestra me contestó que poco a poco me acostumbraría y adquiriría práctica. No obstante esta dificultad no desaparecía ya que mis fuerzas iban disminuyendo cada día y debido a la falta de fuerzas me apartaba cuando venia el momento de escurrir las papas. Las hermanas se dieron cuenta de que evitaba ese trabajo y se extrañaban muchísimo; no sabían que no podía ayudarles a pesar de empeñarme con todo fervor y sin ningún cuidado para mi misma.
Al mediodía, durante el examen de conciencia me quejé al Señor por la falta de fuerzas. De repente oí en el alma estas palabras: A partir de hoy te resultará muy fácil. Aumentaré tus fuerzas.
Por la noche, cuando vino el momento de escurrir las papas corrí la primera, confiada en las palabras del Señor. Cogí la olla con facilidad y las escurrí bastante bien. Pero cuando quité la tapadera para hacer salir el vapor, en vez de papas vi en la olla ramilletes de rosas rojas, tan bellas que es difícil describirlas. Jamás había visto semejantes.
Me quedé sorprendida sin entender su significado, pero en aquel momento oí una voz en mi alma: Tu pesado trabajo lo transformo en ramilletes de las flores más bellas y su perfume sube hasta Mi trono.
Desde ese momento trate de escurrir las papas no solamente durante la semana asignada a mí en la cocina sino que trataba de sustituir en este trabajo a otras hermanas durante su turno. Pero no solamente [en] este trabajo, sino en cada trabajo pesado trataba de ser la primera en ayudar, porque había experimentado cuanto eso agradaba a Dios." (D. 65)
Cuando lo dije a la Madre Maestra me contestó que poco a poco me acostumbraría y adquiriría práctica. No obstante esta dificultad no desaparecía ya que mis fuerzas iban disminuyendo cada día y debido a la falta de fuerzas me apartaba cuando venia el momento de escurrir las papas. Las hermanas se dieron cuenta de que evitaba ese trabajo y se extrañaban muchísimo; no sabían que no podía ayudarles a pesar de empeñarme con todo fervor y sin ningún cuidado para mi misma.
Al mediodía, durante el examen de conciencia me quejé al Señor por la falta de fuerzas. De repente oí en el alma estas palabras: A partir de hoy te resultará muy fácil. Aumentaré tus fuerzas.
Por la noche, cuando vino el momento de escurrir las papas corrí la primera, confiada en las palabras del Señor. Cogí la olla con facilidad y las escurrí bastante bien. Pero cuando quité la tapadera para hacer salir el vapor, en vez de papas vi en la olla ramilletes de rosas rojas, tan bellas que es difícil describirlas. Jamás había visto semejantes.
Me quedé sorprendida sin entender su significado, pero en aquel momento oí una voz en mi alma: Tu pesado trabajo lo transformo en ramilletes de las flores más bellas y su perfume sube hasta Mi trono.
Desde ese momento trate de escurrir las papas no solamente durante la semana asignada a mí en la cocina sino que trataba de sustituir en este trabajo a otras hermanas durante su turno. Pero no solamente [en] este trabajo, sino en cada trabajo pesado trataba de ser la primera en ayudar, porque había experimentado cuanto eso agradaba a Dios." (D. 65)
El fin de la vida de nuestras almas: unirnos a Dios en el amor
"Oh Santa Trinidad, Dios eterno, mi espíritu se sumerge en Tu belleza;
para Ti los siglos no son nada. Tú eres siempre el Mismo. Oh, qué grande
es Tu Majestad. Oh Jesús, ¿cuál es el motivo por el que escondes Tu
Majestad, has abandonado el trono del cielo y estás con nosotros?
El Señor me contestó: Hija Mía, el amor Me ha traído y el amor Me detiene. Oh hija Mía, si tú supieras qué gran mérito y recompensa tiene un solo acto de amor puro hacia Mi, morirías de gozo.
Lo digo para que te unas a Mi constantemente a través del amor, porque éste es el fin de la vida de tu alma; este acto consiste en el acto de voluntad; has de saber que el alma pura es humilde; cuanto te humillas y te anonadas ante Mi Majestad, entonces te persigo con Mis gracias, hago uso de la omnipotencia para enaltecerte." (D. 576)
El Señor me contestó: Hija Mía, el amor Me ha traído y el amor Me detiene. Oh hija Mía, si tú supieras qué gran mérito y recompensa tiene un solo acto de amor puro hacia Mi, morirías de gozo.
Lo digo para que te unas a Mi constantemente a través del amor, porque éste es el fin de la vida de tu alma; este acto consiste en el acto de voluntad; has de saber que el alma pura es humilde; cuanto te humillas y te anonadas ante Mi Majestad, entonces te persigo con Mis gracias, hago uso de la omnipotencia para enaltecerte." (D. 576)
miércoles, 15 de enero de 2014
Buen consejero
lunes, 23 de diciembre de 2013
Meditar en tres atributos de Dios

+Nos dice Santa Faustina:
"Durante el Adviento se despertó en mi alma un vivo deseo de Dios. Mi espíritu anhelaba a Dios con toda la fuerza de su ser. En aquel tiempo el Señor me dio mucha luz para que conociera sus atributos.
El primer atributo que el Señor me dio a conocer, fue su Santidad. Esta Santidad es tan grande que delante de Él tiemblan todas las Potencias y todas las Fuerzas. Los espíritus puros encubren sus rostros y se sumergen en adoración permanente, y la única expresión de su adoración sin límites es Santo… La Santidad de Dios es derramada sobre la Iglesia de Dios y sobre cada alma que vive en ella pero no en grado igual. Hay almas completamente divinizadas, pero hay también almas apenas vivas.
El segundo atributo que el Señor me dio a conocer, fue su Justicia. Su Justicia es tan grande y penetrante que llega hasta el fondo de la esencia de las cosas y delante de Él todo se presenta en desnuda verdad, y nada podría continuar subsistiendo.
El tercer atributo fue el Amor y la Misericordia. Y entendí que el mayor atributo es el Amor y la Misericordia. El une la criatura al Creador. El amor más grande y el abismo de la misericordia los reconozco en la Encarnación del Verbo, en su redención, y de esto entendí que éste es el más grande atributo de Dios." (Diario 176)
"Durante el Adviento se despertó en mi alma un vivo deseo de Dios. Mi espíritu anhelaba a Dios con toda la fuerza de su ser. En aquel tiempo el Señor me dio mucha luz para que conociera sus atributos.
El primer atributo que el Señor me dio a conocer, fue su Santidad. Esta Santidad es tan grande que delante de Él tiemblan todas las Potencias y todas las Fuerzas. Los espíritus puros encubren sus rostros y se sumergen en adoración permanente, y la única expresión de su adoración sin límites es Santo… La Santidad de Dios es derramada sobre la Iglesia de Dios y sobre cada alma que vive en ella pero no en grado igual. Hay almas completamente divinizadas, pero hay también almas apenas vivas.
El segundo atributo que el Señor me dio a conocer, fue su Justicia. Su Justicia es tan grande y penetrante que llega hasta el fondo de la esencia de las cosas y delante de Él todo se presenta en desnuda verdad, y nada podría continuar subsistiendo.
El tercer atributo fue el Amor y la Misericordia. Y entendí que el mayor atributo es el Amor y la Misericordia. El une la criatura al Creador. El amor más grande y el abismo de la misericordia los reconozco en la Encarnación del Verbo, en su redención, y de esto entendí que éste es el más grande atributo de Dios." (Diario 176)
jueves, 14 de noviembre de 2013
Ningún sacrificio es comparable al de vivir de la Voluntad de Dios
15 II 1937. Hoy escuché en el alma estas palabras:
¡Oh hostia agradable a Mi Padre!
Has de saber, hija Mía, que toda la Santísima Trinidad tiene en ti su particular complacencia, porque vives exclusivamente de la Voluntad de Dios.
Ningún sacrificio es comparable a éste.
+ Después de estas palabras ha venido a mi alma el conocimiento de la voluntad de Dios, es decir, que miro todo desde un punto de vista superior, y todos los acontecimientos y todas las cosas desagradables o agradables, las acepto con amor, como demostración de la particular predilección del Padre Celestial. (D.955 - 956)
La infinita bondad de Dios manifestada en la creación de los ángeles
"Oh Dios, que eres la felicidad en ti Mismo y para esta felicidad no necesitas a ninguna criatura, ya que eres en Ti Mismo la plenitud del amor, pero por tu insondable misericordia llamas a las criaturas a la existencia y las haces participes de Tu felicidad eterna y de Tu eterna vida interior divina que vives Tu, Único Dios, Trinitario en Personas.
En Tu insondable misericordia has creado los espíritus angélicos y los has admitido a Tu amor, a Tu familiaridad divina.
Los has hecho capaces de amar eternamente; aunque los has colmado, oh Señor, tan generosamente del resplandor de belleza y de amor, no obstante no ha disminuido nada Tu plenitud, oh Dios, ni tampoco su belleza y amor Te han completado a Ti, porque Tu en Ti Mismo eres todo.
Y si los has hecho participes de Tu felicidad y les permites existir y amarte, es únicamente gracias al abismo de Tu misericordia, a tu bondad insondable por la cual Te glorifican sin cesar (100), humillándose a los pies de Tu Majestad y cantando sus himnos eternos: Santo, Santo, Santo…" (D. 1741)
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Con cuánta alegría se llena Mi Corazón cuando vuelves a Mí
- Jesús: Oh alma sumergida en las tinieblas, no te desesperes, todavía no todo esta perdido, habla con tu Dios que es el Amor y la Misericordia Misma. Pero desgraciadamente, el alma permanece sorda ante la llamada de Dios y se sumerge en las tinieblas aún mayores.
- Jesús vuelve a llamar: Alma, escucha la voz de tu Padre misericordioso.- En el alma se despierta la respuesta: Para mí ya no hay misericordia. Y cae en las tinieblas aún más densas, en una especie de desesperación que le da la anticipada sensación del infierno y la hace completamente incapaz de acercarse a Dios.
- Jesús habla al alma por tercera vez, pero el alma esta sorda y ciega, empieza a afirmarse en la dureza y la desesperación. Entonces empiezan en cierto modo a esforzarse las entrañas de la misericordia de Dios y sin ninguna cooperación de parte del alma, Dios le da su gracia definitiva. Si la desprecia, Dios la deja ya en el estado que ella quiere permanecer por la eternidad. Esta gracia sale del Corazón misericordioso de Jesús y alcanza al alma con su luz y el alma empieza a comprender (83) el esfuerzo de Dios, pero la conversión depende de ella. Ella sabe que esta gracia es la última para ella y si muestra un solo destello de buena voluntad aunque sea el mas pequeño, la misericordia de Dios realizará el resto.
- [Jesús:] Aquí actúa la omnipotencia de Mi misericordia, feliz el alma que aproveche esta gracia.
- Jesús: Con cuánta alegría se llena Mi Corazón cuando vuelves a Mí. Te veo muy débil, por lo tanto te tomo en Mis propios brazos y te llevo a casa de Mi Padre.- El alma como si se despertara: ¿Es posible que haya todavía misericordia para mí? Pregunta llena de temor.
- Jesús: Precisamente tú, niña Mía, tienes el derecho exclusivo a Mi misericordia. Permite a Mi misericordia actuar en ti, en tu pobre alma; deja entrar en tu alma los rayos de la gracia, ellos introducirán luz, calor y vida.
- El alma: Sin embargo me invade el miedo tan sólo al recordar mis pecados y este terrible temor me empuja a dudar en Tu bondad.
- Jesús: Has de saber, oh alma, que todos tus pecados no han herido tan dolorosamente Mi corazón como tu actual desconfianza. Después de tantos esfuerzos de Mi (84) amor y Mi misericordia no te fías de Mi bondad.
- El alma: Oh Señor, sálvame Tú Mismo, porque estoy pereciendo; sé mi Salvador. Oh Señor, no soy capaz de decir otra cosa, mi pobre corazón está desgarrado, pero Tú, Señor...
- Jesús no permite al alma terminar estas palabras, la levanta del suelo, del abismo de la miseria y en un solo instante la introduce a la morada de su propio Corazón, y todos los pecados desaparecen [374] en un abrir y cerrar de ojos, destruidos por el ardor del amor.
- Jesús: He aquí, oh alma, todos los tesoros de Mi Corazón, toma de él todo lo que necesites.
- El alma: Oh Señor, me siento inundada por Tu gracia, siento que una vida nueva ha entrado en mí y, ante todo, siento Tu amor en mi corazón, eso me basta. Oh Señor por toda la eternidad glorificaré la omnipotencia de Tu misericordia; animada por Tu bondad, Te expresaré todo el dolor de mi corazón.
- Jesús: Di todo, niña, sin ningún reparo, porque te escucha el Corazón que te ama, el Corazón de tu mejor amigo.
- Oh Señor, ahora veo toda mi ingratitud y Tu bondad. Tu me perseguías con Tu gracia y yo frustraba todos Tus esfuerzos; veo que he merecido (85) el fondo mismo del infierno por haber malgastado Tus gracias.
- Jesús interrumpe las palabras del alma y [dice]: No te abismes en tu miseria, eres demasiado débil para hablar; mira más bien Mi Corazón lleno de bondad, absorbe Mis sentimientos y procura la dulzura y la humildad. Sé misericordiosa con los demás como Yo soy misericordioso contigo y cuando adviertas que tus fuerzas se debilitan, ven a la Fuente de la Misericordia y fortalece tu alma, y no pararás en el camino.
- El alma: Ya ahora comprendo Tu misericordia que me protege como una nube luminosa y me conduce a casa de mi Padre, salvándome del terrible infierno que he merecido no una sino mil veces. Oh Señor, la eternidad no me bastará para glorificar dignamente Tu misericordia insondable, Tu compasión por mí.
* Del libro: "La Divina Misericordia en mi alma" (Diario de Santa Faustina Kowalska) Mensajes dictados a Santa Faustina por Nuestro Señor Jesucristo.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Por medio de esta imagen colmaré a las almas con muchas gracias
"Una vez vi al Señor Jesús con una túnica clara; eso fue en el invernadero.
Escribe lo que te diré: Mi deleite es unirme a ti, espero con gran ansia y añoro este momento en que habitaré sacramentalmente en tu convento. Mi espíritu descansara en aquel convento, bendeciré especialmente las inmediaciones donde estará el convento.
Por amor hacia ustedes alejaré todos los castigos que la justicia de Mi Padre administra merecidamente. Hija Mía, he inclinado Mi Corazón hacia tus suplicas: tu tarea y empeño aquí en la tierra es implorar la misericordia para el mundo entero.
No encontrará alma ninguna la justificación hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia y por eso el primer domingo después de Pascua ha de ser la Fiesta de la Misericordia. Ese día los sacerdotes han de hablar a las almas sobre Mi misericordia infinita.
Te nombro dispensadora de Mi misericordia. Dile al confesor que la imagen esté expuesta en la iglesia y no en el convento dentro de la clausura. Por medio de esta imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella." (D.570)
sábado, 19 de octubre de 2013
Oh Jesús, Hostia Viva, Tú eres todo para mí
"Oh Jesús, Hostia Viva, Tú eres mi madre, Tú eres todo para mí.
Vendré a Ti, oh Jesús, con sencillez y con amor, con fe y con confianza.
Compartiré todo Contigo, como un niño con la madre amada, los gozos y los sufrimientos, en una palabra todo. " (D. 230)
Que las almas conozcan Tu misericordia
"Oh Cristo, dame las almas. Envía sobre mi todo lo que quieras, pero a cambio, dame las almas.
Deseo la salvación de las almas, deseo que las almas conozcan Tu misericordia.
No tengo nada para mi, porque he distribuido todo entre las almas, así que en el día de juicio me presentaré delante de Ti sin nada, porque he distribuido todo entre las almas y por eso no tendrás de qué juzgarme y ese día nos encontraremos: el amor con la misericordia………"
(D.1426)
martes, 10 de septiembre de 2013
Acepta las gracias que Dios te da
"El Señor me dijo:
Deseo darme a las almas y llenarlas de Mi amor, pero son pocas las almas que quieran aceptar todas las gracias que Mi amor les ha destinado.
Mi gracia no se pierde; si el alma para la cual está destinada no la acepta, la recibe otra alma." (D. 1017)
martes, 3 de septiembre de 2013
Me hieren más las pequeñas imperfecciones de las almas elegidas que los pecados de las almas que viven en el mundo.
"Una vez el Señor me dijo: Me hieren más las pequeñas imperfecciones de las almas elegidas que los pecados de las almas que viven en el mundo.
Me entristecí mucho por el hecho de que Jesús padece sufrimientos a causa de las almas elegidas, y Jesús me dijo: Estas pequeñas imperfecciones, no es todo; te revelaré el secreto de Mi Corazón, lo que sufro por parte de las almas elegidas: la ingratitud por tantas gracias es el alimento continuo de Mi Corazón por parte del alma elegida.
Su amor es tibio, Mi Corazón no puede soportarlo; estas almas Me obligan a rechazarlas de Mí. Otras no tienen confianza en Mi bondad y nunca quieren sentir la dulce intimidad en su corazón, pero Me buscan por allí, lejos y no Me encuentran.
Esta falta de confianza en Mi bondad es lo que mas Me hiere. Si Mi muerte no las ha convencido de Mi amor, ¿qué es lo que las convencerá?
Muchas veces un alma Me hiere mortalmente y en tal caso nadie Me consolará. Hacen uso de Mis gracias para ofenderme. Hay almas que desprecian Mis gracias y todas las pruebas de Mi amor; no quieren oír Mi llamada, sino que van al abismo infernal.
Esta pérdida de las almas Me sumerge en la tristeza mortal. En tales casos, a pesar de ser Dios, no puedo ayudar nada al alma, porque ella Me desprecia; disponiendo de la voluntad libre puede despreciarme o amarme. Tú, dispensadora de Mi misericordia, habla al mundo entero de Mi bondad y con esto consolarás Mi Corazón." (D. 580)
miércoles, 28 de agosto de 2013
Oh Dios... Tu santa voluntad es el Amor y la Misericordia Mismos
"Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia Mismos." (D. 950)
Hacer todo lo que podamos para cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida
"(252) 14 I 1937. Hoy Jesús ha entrado en mi pequeña habitación aislada, con una túnica clara, ceñido de un cinturón de oro; una gran Majestad resplandecía de toda su silueta y dijo: Hija Mía, ¿por qué te dejas llevar por pensamiento de miedo? Contesté: Oh Señor, Tu sabes por qué.
Y me dijo: ¿Por qué? Esta obra me asusta. Tú sabes que soy incapaz de cumplirla.
Y me dijo: ¿Por qué? Ves que no tengo salud, no tengo instrucción, no tengo dinero, soy un abismo de miseria, tengo miedo de tratar con la gente. Jesús, yo deseo solamente a Ti, Tú puedes liberarme de esto.
Y el Señor me dijo: Hija Mía, lo que Me has dicho es verdad. Eres muy miserable y a Mi Me ha agradado realizar la obra de la misericordia precisamente a través de ti que eres la miseria misma. No tengas miedo, no te dejaré sola. Haz por esta causa lo que puedas, yo completaré todo lo que te falta; tú sabes lo que está en tu poder, hazlo.
El Señor miró en lo profundo de mi ser con gran benevolencia; pensé que iba a morir de gozo bajo esta mirada. El Señor desapareció, se quedó en mi alma la alegría, la fuerza y el ánimo para obrar, pero me sorprendí de que el Señor no quisiera liberarme, y no cambiara nada de lo que dijo una vez; y a pesar de toda esta alegría, hay siempre una sombra de sufrimiento. Veo que el amor y el sufrimiento van juntos." (D. 881)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




.jpg)











