"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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jueves, 20 de diciembre de 2012

Deseo ardientemente que te destaques en cumplir la Voluntad de Dios


"15 VIII 1937. Durante la meditación la presencia de Dios me penetró vivamente y conocí la alegría de la Santísima Virgen en el momento de su Asunción….

Durante ese (10) acto [335] que se realizó en honor de la Santísima Virgen, al final de ese acto vi a la Santísima Virgen que me dijo: Oh, qué grato es para mi el homenaje de su amor. Y en ese mismo instante cubrió con su manto a todas las hermanas de nuestra Congregación. Con la mano derecha estrechó a la Madre General Micaela y con la izquierda a mí, y todas las hermanas estaban a Sus pies cubiertas con su manto.


Luego la Santísima Virgen dijo: Cada una que persevere fielmente hasta la muerte en mi Congregación, evitará el fuego del purgatorio y deseo que cada una se distinga por estas virtudes: humildad y silencio, pureza y amor a Dios y al prójimo, compasión y misericordia.

Después de estas palabras desapareció toda la Congregación, me quedé sola con la Santísima Virgen que me instruyó sobre la voluntad de Dios, cómo (11) aplicarla en la vida sometiéndome totalmente a Sus santísimos designios.


Es imposible agradar a Dios sin cumplir su santa voluntad. Hija mía, te recomiendo encarecidamente que cumplas con fidelidad todos los deseos de Dios, porque esto es lo mas agradable a Sus santos ojos. Deseo ardientemente que te destaques en esto, es decir en la fidelidad en cumplir la voluntad de Dios. Esta voluntad de Dios, anteponla a todos los sacrificios y holocaustos. Mientras la Madre celestial me hablaba, en mi alma entraba un profundo entendimiento de la voluntad de Dios." (Diario 1244)

domingo, 25 de noviembre de 2012

La Misericordia de Dios sobrepasa a su Justicia



"En efecto, la obra propia de Dios es solamente una: hacernos partícipes de Sí mismo como Supremo Bien y tener una profunda compasión por nuestra debilidad y pecado.

Por esto Santo Tomás nos enseña que la misericordia se halla en Dios no solo en cuanto al afecto que tiene por nosotros, razón por la cual:
“Se dice que Dios manifiesta su omnipotencia sobretodo perdonando y compadeciendo; y no sólo en cuanto al hecho, sino en cuanto a la intención.” (2-2.20,2,4) 

Así, en toda obra de Dios hay compasión y justicia y ni obrando con justicia va contra su compasión, por lo que toda acción justa de Dios se apoya siempre en la misericordia y la presupone, aún cuando en la realidad, en toda obra de Dios su compasión sobrepasa siempre a su justicia, no en sí misma, porque ambas son perfecciones infinitas de Dios, sino con respecto a nosotros, pues nos trata según lo que exige su justicia, pero más conforme a su misericordia por el perdón."

Autor: Cango. Dr. Sergio Ruiz Moctezuma. Libro: "La devoción a la Divina Misericordia" 2001

lunes, 12 de noviembre de 2012

Reflexión acerca de la Divina Misericordia



 Reflexión acerca de la Divina Misericordia

Misericordia:Virtud que inclina el ánimo a la compasión y al perdón.

Justicia:Virtud que nos inclina a dar a cada uno lo que le pertenece. Pena o castigo público.Castigo de muerte.


“Si hablamos de misericordia es válido asentar que es el atributo mas grande de Dios. La misericordia es el fruto del amor, y del amor de Dios no hay quien puedad dudar. La primera manifestación del amor misericordioso de Dios lo vemos plasmado en el proto-evangelio. (proto, primero) Dios se conduele de sus hijos caídos en pecado y ofrece la redención a través de su Hijo Unigenito, y aqui podríamos decir: "El amor misericordioso tomó carne y habitó entre nosotros". Creo que todos recordamos pues, que Jesús nuestro Señor ya vino a hacer "Su parte", por asi decirlo, en nuestra redención y el resto es tarea nuestra, pero Dios sabe y conoce nuestra condición de pecadores, infieles, ingratos, olvidadizos. El sabe de qué barro estamos hechos, y sabe también que somos propensos a caer y a quedarnos caídos, y como El es la misericordia misma, y como Su amor es eterno y fiel, a 2000 años de su primera venida a este mundo, trabaja actualmente para ayudarnos a preparar Su segunda venida. "Según San Ignacio de Loyola, cuando Dios mira al mundo vé en él mucho pecado y por eso decide: Hagamos redención" Sin duda alguna, en este tiempo, el mayor mal que nos aqueja, la enfermedad más mortal que padecemos y la causa de todo el dolor que la humanidad padece es: la falta de amor, o desamor. Falta de amor a Dios, al semejante, y hasta a sí mismo. A lo largo y ancho de la tierra vemos una falta total de valores morales, la familia cada vez mas amenazada con su total destrucción, una soledad cada vez mayor no obstante vivir en una de las ciudades más pobladas. Y claro, si no hay amor, menos se ve su fruto, la misericordia. Muy pocos se conduelen del hermano en desgracia y menos aún quieren compartir lo que a ellos Dios generosamente les otorga, con los que menos tienen. Es una lucha tenaz por poseer, es una carrera vertiginosa en pos del oropel y de todo lo falso y vano que el mundo ofrece. Solo se busca el disfrute de los goces pasajeros, y para Dios, no hay tiempo, todo es vanidad de vanidades, como dice el Eclesiastés. ¡Oh humanidad ciega y dura de corazón!, ¿acaso te crees eterna?, ¿ya olvidaste que traes el pecado, la enfermedad y la muerte como única cosa cierta en tu vida?”. 

Fuente: Libro Misericordia y Justicia, Sor María Piedad D. R. Servidora de la Misericordia.