"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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sábado, 29 de diciembre de 2012

Oración a Nuestra Madre la Santísima Virgen María


"Oh María, Madre y Señora mía.
Te ofrezco mi alma y mi cuerpo, mi vida y mi muerte y todo lo que vendrá después de ella. Pongo todo en tus manos, oh mi Madre.

Cubre mi alma con tu manto virginal y concédeme la gracia de la pureza de corazón, alma y cuerpo.
Con tu poder defiéndeme de todo enemigo, especialmente de aquellos que esconden su malicia bajo una máscara de virtud.

Oh Espléndida Azucena, Tu eres mi espejo, oh mi Madre."

(D. 79)

martes, 27 de noviembre de 2012

Oh Dulce Madre de Dios

"Oh María, Madre y Señora mía. Te ofrezco mi alma y mi cuerpo, mi vida y mi muerte y todo lo que vendrá después de ella.
Pongo todo en tus manos, oh mi Madre. Cubre mi alma con tu manto virginal y concédeme la gracia de la pureza de corazón, alma y cuerpo.

Con tu poder defiéndeme de todo enemigo,
especialmente de aquellos que esconden su malicia bajo una máscara de virtud.
Oh Espléndida Azucena, Tu eres mi espejo, oh mi Madre. (Diario 79)

Oh dulce Madre de Dios,
Sobre Ti modelo mi vida,
Tú eres para mí una aurora radiante,
Admirada me sumerjo toda en Ti.
Oh Madre, Virgen Inmaculada,
En Ti se refleja para mí el rayo de Dios.
Tú me enseñas cómo amar a Dios entre tormentas,
Tú eres mi escudo y mi defensa contra el enemigo. (Diario 1232)

Gracias Señor por darnos a Tu Madre como nuestra Madre.
Bendito Seas Dios Bueno.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Amemos a Dios en nuestros sufrimientos

"12 III 1937. Vi la gran fatiga de cierto sacerdote a quien el Señor ha trazado un camino difícil y duro, pero son vivos los frutos de su trabajo. Ojala Dios dé muchas almas como ésta que sepan amar a Dios entre los mas grandes tormentos." (D. 1014)

"Oh dulce Madre de Dios, Sobre Ti modelo mi vida,
Tú eres para mí una aurora radiante,
Admirada me sumerjo toda en Ti.
Oh Madre, Virgen Inmaculada,
En Ti se refleja para mí el rayo de Dios.
Tú me enseñas cómo amar a Dios entre tormentas,
Tú eres mi escudo y mi defensa contra el enemigo.
Cracovia, 10 VIII 1937 " (D. 1232)

"Aunque no es fácil vivir en una continua agonía, Estar clavada en una cruz de variados sufrimientos, Sin embargo, amando ardo de amor, Y como un serafín amo a Dios, aunque soy débil.

Oh, es grande el alma que en medio de los sufrimientos
Permanece fiel junto a Dios y cumple su voluntad,
Y entre los mas grandes arcos iris y tempestades está sin consuelo,

Porque el puro amor de Dios endulza su suerte.
No es gran merito amar a Dios en la prosperidad Y agradecerle cuando todo nos va bien,
Sino adorarlo entre las más grandes adversidades, Y amarlo por Él Mismo y poner la confianza en Él.

Cuando el alma permanece en las sombras del Huerto de los Olivos,
Solitaria entre la amargura y el dolor, Se eleva a la altura de Jesús,
Y aunque beba continuamente la amargura, no está triste.
Cuando el alma cumple la voluntad del Altísimo, Así sea entre continuos dolores y torturas, Acercando los labios al cáliz que le entregan, Se vuelve firme y nada la intimida.

Aunque esté atormentada, repite: hágase Tu voluntad,
Espera con paciencia el momento en que será transformada,
Ya que, aunque en las tinieblas más oscuras, oye la voz de Jesús: Tú eres mía,
Y lo conocerá en toda la plenitud cuando caiga el velo." (D. 995)

Lucha contra el enemigo


A pesar del silencio del alma estoy llevando a cabo una lucha continua con el enemigo del alma. Cada vez descubro sus nuevas asechanzas y la batalla arde de nuevo. (39) Me ejercito en tiempo de paz y vigilo que el enemigo no me sorprenda sin estar yo preparada; y cuando veo su gran furia entonces me quedo en la fortaleza, es decir en el santísimo Corazón de Jesús. (Diario 1287)

Oh, que dulce es trabajar por Dios y para las almas. No quiero descansar en el combate, sino que lucharé hasta el último soplo de vida por la gloria de mi Rey y Señor. No rendiré la espada hasta que me llame delante de su trono; no temo los golpes porque Dios es mi escudo. El enemigo debe tener miedo de nosotros y no nosotros del enemigo. Satanás vence solamente a los soberbios y a los cobardes, porque los humildes tienen la fortaleza. Nada confunde ni asusta a un alma humilde. He dirigido mi vuelo hacia el ardor mismo del sol y nada logrará bajármelo. El amor no se deja encarcelar, es libre como una reina, el amor llega hasta Dios. (Diario 450)