"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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jueves, 22 de enero de 2015

El misterio de Amor insondable de la Santa Misa


Un gran misterio se hace durante la Santa Misa. Con qué devoción deberíamos escuchar y participar en esta muerte de Jesús.

Un día sabremos lo que Dios hace por nosotros en cada Santa Misa y qué don prepara para nosotros en ella.

Sólo su amor divino puede permitir que nos sea dado tal regalo. Oh Jesús, oh Jesús mío, de qué dolor tan grande está penetrada mi alma, viendo una fuente de vida que brota con tanta dulzura y fuerza para cada alma.

Y sin embargo veo almas marchitas y áridas por su propia culpa.
Oh Jesús mío, haz que la fortaleza de Tu misericordia envuelva a estas almas.

D.914

martes, 27 de agosto de 2013

Oh Buen Dios haz conmigo lo que Te agrade



En una ocasión en la que Nuestro Señor le dio a entender a Santa Faustina que se ofreciera a Él para que pudiera hacer con ella lo que le agradaba, en lo cual sufriría.


"Jesús me dio a conocer que aunque no lo aceptara, no obstante podría salvarme y Él no disminuiría las gracias que me había concedido y seguiría en la misma intimidad conmigo, esto es que aunque no aceptara este sacrificio, la generosidad de Dios no disminuiría.

Y el Señor me dio a conocer que todo el misterio dependía de mí, de mi consentimiento voluntario a ese sacrificio con toda la conciencia de mi mente. En este acto voluntario y consciente está todo el poder y valor delante de su Majestad.

Aunque no me sucediera nada de aquello a lo que me había ofrecido, delante del Señor es como si ya todo hubiera sucedido. En aquel momento entendí que entraba en unión con la Majestad inconcebible. Sentí que Dios esperaba mi palabra, mi consentimiento.

De repente mi alma se sumergió en el Señor y dije: Haz conmigo lo que Te agrade, me someto a Tu voluntad. Desde hoy Tu santa voluntad es mi alimento. Seré fiel a Tus demandas, con la ayuda de Tu gracia. Haz conmigo lo que Te agrade. Te suplico, Señor, quédate conmigo en cada momento de mi vida." (D. 136)

miércoles, 6 de marzo de 2013

El amor de Dios hace al alma libre




"El amor es un misterio que transforma todo lo que toca en cosas bellas y agradables a Dios.

El amor de Dios hace al alma libre; es como una reina que no conoce el constreñimiento del esclavo, emprende todo con gran libertad del alma, ya que el amor que vive en ella es el estimulo para obrar.

Todo lo que la rodea, le da a conocer que solamente Dios es digno de su amor.

El alma enamorada de Dios y en Él sumergida, va a sus deberes con la misma disposición con que va a la Santa Comunión y cumple también las acciones mas simples con gran esmero, bajo la mirada amorosa de Dios; no se turba si con el tiempo alguna cosa resulta menos lograda, ella está tranquila porque en el momento de obrar hizo lo que estaba en su poder.

Cuando sucede que la abandona la viva presencia de Dios, de la que goza casi continuamente, entonces procura vivir de la fe viva; su alma comprende que hay momentos de descanso y momentos de lucha. Con la voluntad está siempre con Dios.

Su alma es como un oficial adiestrado en la lucha, desde lejos ve dónde se esconde el enemigo y está preparada para el combate, ella sabe que no está sola; Dios es su fortaleza." (Diario 890)

viernes, 4 de enero de 2013

La grandeza del alma no consiste en grandes acciones, sino en el Amor de Jesús


"Oh Jesús, me das a conocer y entender en qué consiste la grandeza del alma: no en grandes acciones, sino en un gran amor.

Es el amor que tiene el valor y él confiere la grandeza a nuestras acciones; aunque nuestras acciones sean pequeñas y comunes de por si, a consecuencia del amor se harán grandes y poderosas delante de Dios gracias al amor.

El amor es un misterio que transforma todo lo que toca en cosas bellas y agradables a Dios. El amor de
Dios hace al alma libre; es como una reina que no conoce el constreñimiento del esclavo, emprende todo con gran libertad del alma, ya que el amor que vive en ella es el estimulo para obrar.

Todo lo que la rodea, le da a conocer que solamente Dios es digno de su amor. El alma enamorada de Dios y en Él sumergida, va a sus deberes con la misma disposición con que va a la Santa Comunión y cumple también las acciones mas simples con gran esmero, bajo la mirada amorosa de Dios; no se turba si con el tiempo alguna cosa resulta menos lograda, ella está tranquila porque en el momento de obrar hizo lo que estaba en su poder.

Cuando sucede que la abandona la viva presencia de Dios, de la que goza casi continuamente, entonces
procura vivir de la fe viva; su alma comprende que hay momentos de descanso y momentos de lucha. Con
la voluntad está siempre con Dios. Su alma es como un oficial adiestrado en la lucha, desde lejos ve
dónde se esconde el enemigo y está preparada para el combate, ella sabe que no está sola; Dios es su
fortaleza." (D. 889 - 890)

lunes, 26 de noviembre de 2012

El alma que ama a Dios


"El amor es un misterio que transforma todo lo que toca en cosas bellas y agradables a Dios.

El amor de Dios hace al alma libre; es como una reina que no conoce el constreñimiento del esclavo, emprende todo con gran libertad del alma, ya que el amor que vive en ella es el estimulo para obrar. Todo lo que la rodea, le da a conocer que solamente Dios es digno de su amor.

El alma enamorada de Dios y en Él sumergida, va a sus deberes con la misma disposición con que va a la Santa Comunión y cumple también las acciones mas simples con gran esmero, bajo la mirada amorosa de Dios; no se turba si con el tiempo alguna cosa resulta menos lograda, ella está tranquila porque en el momento de obrar hizo lo que estaba en su poder.

Cuando sucede que la abandona la viva presencia de Dios, de la que goza casi continuamente, entonces procura vivir de la fe viva; su alma comprende que hay momentos de descanso y momentos de lucha. Con la voluntad está siempre con Dios. Su alma es como un oficial adiestrado en la lucha, desde lejos ve dónde se esconde el eneigo y está preparada para (258) el combate, ella sabe que no está sola; Dios es su fortaleza." (Diario 890)