"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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miércoles, 28 de agosto de 2013

Oh Jesús, Amigo del Corazón solitario



"Oh Jesús, Amigo del Corazón solitario, Tu eres mi puerto, Tu eres mi paz, Tu eres mi Única salvación.

Tú eres la serenidad en los momentos de lucha y en el mar de dudas.

Tú eres el rayo brillante que ilumina el sendero de mi vida.

Tú eres todo para el alma solitaria.

Tú comprendes al alma, aunque ella permanezca callada.

Tú conoces nuestras debilidades y como un buen medico consuelas y curas, ahorrándonos sufrimientos, como un buen experto."

(D. 247)

sábado, 25 de mayo de 2013

No tengas miedo de la lucha espiritual, Yo estoy siempre a tu lado




…No tengas miedo de la lucha, a menudo el solo valor atemoriza las tentaciones, y no se atreven a atacarnos. 

Lucha siempre con esta profunda convicción  de que Yo estoy a tu lado. 

No te dejes guiar por el sentimiento, porque él no siempre está en tu poder, todo el merito está en la voluntad…(D.1760)

miércoles, 9 de enero de 2013

Pruebas enviadas por Dios a un alma particularmente amada


  " Pruebas enviadas por Dios a un alma particularmente amada.
Tentaciones y oscuridades: Satanás.

El amor del alma no es todavía como Dios lo desea. De repente el alma pierde la presencia de Dios. Se manifiestan en ella distintas faltas y errores con los cuales tiene que llevar a cabo una lucha encarnizada. Todos los errores levantan la cabeza, pero su vigilancia es grande. En el lugar de la anterior presencia de Dios ha entrado la aspereza y la sequía espiritual, no encuentra satisfacción en los ejercicios espirituales, no puede rezar, ni como antes, ni como oraba ahora. Lucha por todas partes y no encuentra satisfacción. Dios se le ha escondido y ella no encuentra satisfacción en las criaturas, y ninguna criatura sabe consolarla.

El alma desea a Dios apasionadamente, pero ve su propia miseria, empieza a sentir la justicia de Dios. Ve como si hubiera perdido todos los dones de Dios, su mente esta como nublada, la oscuridad envuelve toda su alma, empieza un tormento inconcebible. El alma ha intentado presentar su estado al confesor, pero no ha sido comprendida. Se hunde en una inquietud aun mayor. Satanás comienza su obra.

   La fe queda expuesta al fuego, la lucha es dura, el alma hace esfuerzos, persevera junto a Dios con un acto de voluntad. Con el permiso de Dios, Satanás sigue mas adelante, la esperanza y el amor están puestos a prueba. Estas tentaciones son terribles, Dios sostiene al alma ocultamente. Ella no lo sabe, ya que de otra forma no podría resistir. Y Dios sabe lo que puede mandar al alma. El alma [es] tentada de incredulidad respecto a las verdades reveladas, a la falta de sinceridad frente al confesor.

Satanás le dice: Mira, nadie te comprenderá ¿para qué hablar de todo esto? En sus oídos suenan las palabras de las cuales ella queda aterrorizada y le parece que las pronuncia contra Dios. Ve lo que no le gustaría ver. Oye lo que no quiere oír, y es terrible no tener en tales momentos al confesor experto.

Ella soporta solo todo el peso; pero dentro de lo que está en su poder, debe buscar a un confesor bien informado, porque puede quebrarse bajo este peso, y ocurre con frecuencia que esta al borde del abismo.

Todas estas pruebas son duras y difíciles. Dios no las da a un alma que anteriormente no haya sido admitida a una comunión mas profunda con Él, y no haya disfrutado de las dulzuras del Señor, y también Dios tiene en eso sus fines insondables para nosotros.

Muchas veces Dios prepara de modo semejante al alma a los designios futuros y a grandes obras. Y quiere probarla como oro puro, pero éste no es todavía el fin de la prueba. Existe todavía la prueba de las pruebas, esto es [sentir] el rechazo total por parte de Dios." (D. 96- 97)

lunes, 26 de noviembre de 2012

Nuestra fuerza viene solo de Dios




"Jesús mío, Tú solo sabes cuantas persecuciones sufro, y solamente porque Te soy completamente fiel a Ti y a Tus órdenes. Tú eres mi fuerza; apóyame para que siempre cumpla con fidelidad todo lo que exiges de mí.

Yo, por mí misma, no puedo hacer nada, pero si Tú me apoyas, todas las dificultades son nada para mí. Oh Señor, veo que desde el primer momento en que mi alma recibió la capacidad de conocerte, mi vida es una lucha continua y cada vez mas violenta.

Cada mañana durante la meditación me preparo para la lucha de todo el día, y la Santa Comunión es mi garantía de que venceré, y así sucede.

Temo el día en que no tenga la Santa Comunión. Este Pan de los fuertes me da toda la fuerza para continuar esta obra y tengo el valor de cumplir todo lo que exige el Señor.

El valor y la fortaleza que están en mí no son míos sino de quien habita en mí, la Eucaristía. Jesús mío, ¡que grandes son las incomprensiones! A veces, si no tuviera la Eucaristía, no tendría la fuerza para seguir el camino que me has indicado."(Diario 91)