"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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miércoles, 15 de enero de 2014

La verdadera grandeza está en amar a Dios y en la humildad


"En un momento, 12 V 1935.
Por la noche, apenas me acosté, me dormí, pero si me dormí rápidamente, más rápidamente todavía fui despertada. Vino a mí un Niño pequeño y me despertó.

Este Niño podía tener cerca de un año y me sorprendí de que hablara muy bien, ya que los niños de esta edad no hablan nada o hablan de manera poco comprensible. Era indeciblemente bello, parecido al Niño Jesús y me dijo estas palabras: Mira al cielo. 

Y cuando miré al cielo, vi. las estrellas brillantes y la luna. Ese Niño me preguntó: ¿Ves la luna y las estrellas? 

Contesté que las veía y Él me replicó con estas palabras: Aquellas estrellas son las almas de los cristianos fieles y la luna son las almas consagradas. Ves la gran diferencia de luz que hay entre la luna y las estrellas, igual de grande es en el cielo la diferencia entre el alma de un religioso y la de un cristiano fiel. Y continúo que la verdadera grandeza está en amar a Dios y en la humildad." (D. 424)

miércoles, 13 de marzo de 2013

La verdadera grandeza del alma consiste en amar a Dios y humillarse en su presencia



12 V 1935. "En un momento, por la noche, apenas me acosté, me dormí, pero si me dormí rápidamente, más rápidamente todavía fui despertada. Vino a mí un Niño pequeño y me despertó.

Este Niño podía tener cerca de un año y me sorprendí de que hablara muy bien, ya que los niños de esta edad no hablan nada o hablan de manera poco comprensible.

Era indeciblemente bello, parecido al Niño Jesús y me dijo estas palabras: Mira al cielo. Y cuando miré al cielo, vi. las estrellas brillantes y la luna.

Ese Niño me preguntó: ¿Ves la luna y las estrellas? Contesté que las veía y Él me replicó con estas palabras: Aquellas estrellas son las almas de los cristianos fieles y la luna son las almas consagradas. Ves la gran diferencia de luz que hay entre la luna y las estrellas, igual de grande es en el cielo la diferencia entre el alma de un religioso y la de un cristiano fiel. Y continúo que la verdadera grandeza está en amar a Dios y en la humildad. " (D. 424)

"Cuando me quedé a solas con la Santísima Virgen, me instruyó sobre la vida interior. Me dijo: La verdadera grandeza del alma consiste en amar a Dios y humillarse en su presencia, olvidarse por completo a si mismo y tenerse por nada, porque el Señor es grande, pero se complace sólo en los humildes mientras rechaza siempre a los soberbios." (D. 1711)

jueves, 10 de enero de 2013

Preparemos nuestro Corazón para el pequeño Niño Jesús


"Hoy he visto que el Padre Andrasz celebraba la Santa Misa; antes de la elevación vi al pequeño Jesús que estaba muy contento, con las manitas tendidas y un momento después no veía nada más.

Estaba en mi habitación aislada y continuaba haciendo el agradecimiento. Sin embargo, luego pensé: ¿Por qué el Niño Jesús estuvo tan alegre? Porque no siempre había estado tan alegre en mis visiones. De pronto oí dentro de mí estas palabras:
Porque estoy bien en su corazón. 

Y eso no me sorprendió nada, porque sé que ama mucho a Jesús."

(D. 879)

lunes, 7 de enero de 2013

El pequeño niño Jesús


"Una vez vi aquella imagen [en] una pequeña capillita y en un momento vi que de aquella pequeña capillita se hizo un templo grande y bello, y en aquel templo vi a la Santísima Virgen con el Niño en los brazos.

Luego el Niño Jesús desapareció de los brazos de la Virgen y vi una imagen viva de Jesús crucificado.

La Virgen me dijo que me comportara como Ella: a pesar de los gozos, siempre mirara fijamente la cruz y me dijo también que las gracias que Dios me concedía no eran solamente para mí sino también para otras almas.

El Niño Jesús que veo durante la Santa Misa no es siempre igual, a veces muy alegre, a veces no mira nada hacia la capilla.

Ahora, la mayoría de las veces está alegre cuando nuestro confesor celebra la Santa Misa. Me sorprendí mucho al ver cuánto lo amaba el pequeño Niño Jesús. A veces lo veo con un delantalcito  de color."

(D. 561-562)

domingo, 25 de noviembre de 2012

Ser pequeños ante la majestad de Dios


"Hoy, durante la Santa Misa, junto a mi reclinatorio he visto al Niño Jesús que parecía tener un año, y que me pidió tomarlo en brazos. Cuando lo tomé en brazos, se estrechó a mi corazón y dijo: Estoy bien junto a tu corazón. Aunque eres tan pequeño, yo sé que eres Dios.


¿Por qué tomas el aspecto de un chiquitín para tratar conmigo? 
Porque quiero enseñarte la infancia espiritual. Quiero que seas muy pequeña, ya que siendo pequeñita te llevo junto a Mi Corazón así como tú Me tienes en este momento junto a tu corazón.


En ese momento me quedé sola, pero nadie podrá comprender lo que sentía mi alma, estaba toda sumergida en Dios como una esponja arrojada en el mar…..
(Diario 1481)

jueves, 22 de noviembre de 2012

Jesús siempre quiere estar en nuestro corazón



El día de Navidad de 1935 Sor Faustina escribió:


" La Misa de Medianoche. Durante la Santa Misa vi nuevamente al pequeño Niño Jesús, extraordinariamente bello que con alegría tendía las manitas hacia mí. (44) Después de la Santa Comunión oí estas palabras: Yo siempre permanezco en tu corazón, no solamente en el momento en que Me recibes en la Santa Comunión, pero siempre". Viví estas fiestas en una gran alegría.



Oh Santa Trinidad, Dios eterno, mi espíritu se sumerge en Tu belleza; para Ti los siglos no son nada. Tú eres siempre el Mismo. Oh, qué grande es Tu Majestad. Oh Jesús, ¿cuál es el motivo por el que escondes Tu Majestad, has abandonado el trono del cielo y estás con nosotros? El Señor me contestó: Hija Mía, el amor Me ha traído y el amor Me detiene. Oh hija Mía, si tú supieras qué gran mérito y recompensa tiene un solo acto de amor puro hacia Mi, morirías de gozo. Lo digo para que te unas a Mí constantemente a través del amor, porque éste es el fin de la vida de tu alma; este acto consiste en el acto de voluntad; has de saber que el alma pura es humilde; (45) cuanto te humillas y te anonadas ante Mi Majestad, entonces te persigo con Mis gracias, hago uso de la omnipotencia para enaltecerte" (Diario 575,576).