"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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sábado, 18 de mayo de 2013

Origen de la Coronilla de la Divina Misericordia




474 (...) Viernes 13 de abril de 1935.

Por la tarde, estando yo en mi celda, vi al ángel, ejecutor de la ira de Dios. Tenía una túnica clara, el rostro resplandeciente; una nube debajo de sus pies, de la nube salían rayos y relámpagos e iban a las manos y de su mano salían y alcanzaban la tierra. Al ver esta señal de la ira divina que iba a castigar la tierra y especialmente cierto lugar, por justos motivos que no puedo nombrar, empecé a pedir al ángel que se contuviera por algún tiempo y el mundo haría penitencia. Pero mi súplica era nada comparada con la ira de Dios. En aquel momento vi a la Santísima Trinidad. La grandeza de su Majestad me penetró profundamente y no me atreví a repetir la plegaria. En aquel mismo instante sentí en mi alma la fuerza de la gracia de Jesús que mora en mi alma; al darme cuenta de esta gracia, en el mismo momento fui raptada delante del trono de Dios. Oh, qué grande es el Señor y Dios nuestro e inconcebible es su santidad. No trataré de describir esta grandeza porque dentro de poco la veremos todos, tal como es. Me puse a rogar a Dios por el mundo con las palabras que oí dentro de mí.

475 Cuando así rezaba, vi la impotencia del ángel que no podía cumplir el justo castigo que correspondía por los pecados. Nunca antes había rogado con tal potencia interior como entonces. Las palabras con las cuales suplicaba a Dios son las siguientes: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, por nuestros pecados y los del mundo entero. Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros.

476 A la mañana siguiente, cuando entré en nuestra capilla, oí esta voz interior: "Cuantas veces entres en la capilla, reza en seguida esta oración que te enseñé ayer". Cuando recé esta plegaria, oí en el alma estas palabras: "Esta oración es para aplacar Mi ira, la rezarás durante nueve días con un rosario común, de modo siguiente: primero rezarás una vez el Padre Nuestro y el Ave María y el Credo, después, en las cuentas correspondientes al Padre Nuestro, dirás las siguientes palabras: Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero; en las cuentas del Ave María, dirás las siguientes palabras: Por su Dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Para terminar, dirás tres veces estas palabras: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero".

lunes, 4 de febrero de 2013

¿Qué se necesita para ser verdaderos devotos de Jesús Misericordioso?




Como un resumen escribo aquí, lo que en su mensaje de la Divina Misericordia, Nuestro Señor quiere que hagamos, cosas sencillas que todos podemos hacer, como:
Que confiemos totalmente en Él, que acudamos a Él en nuestros problemas.
Que seamos misericordiosos con las personas que nos rodean
Que hagamos al menos una obra de misericordia al día, Nuestro Señor nos dice:
"...Debes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes. No puedes dejar de hacerlo ni excusarte ni justificarte.
Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo: la primera- la acción, la segunda- la palabra, y la tercera la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacia Mí."
El hacer obras de misericordia es muy importante pues Nuestro Señor nos dice:
"A través de esta imagen concederé muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de Mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil."
Que se venere su imagen de Misericordia.
Que oremos a las 3 de la tarde, hora de la Misericordia, hora en que Él expiró en la Cruz;
Que recemos el Via Crucis en esa hora si podemos, o si no podemos aunque sea una pequeña oración.
Que recemos la Coronilla de la Divina Misericordia, para aplacar la santa ira de Dios por tantos pecados que se hacen en todo el mundo.
Que celebremos la Fiesta de la Misericordia, el primer domingo despues del domingo de resurección. Y Él prometió que las personas que se confiesen y comulguen en ese día reciben la absolución total de sus pecados.
Aqui unas palabras de Nuestro Señor:
"Pinta una imagen Mía, según la visión que ves, con la Inscripción : "¡Jesús, yo confío en Ti!." Yo deseo que esta Imagen sea venerada, primero en tu capilla y después en el mundo entero. Yo prometo que el alma que honrare esta imagen, no perecerá. También le prometo victoria sobre sus enemigos aquí en la tierra, pero especialmente a la hora de su muerte. Yo el Señor la defenderé como a Mi propia Gloria."

Cuando Santa Faustina contó esto en confesión, el padre le dijo que seguramente Jesús deseaba pintar esta imagen en su corazón pero ella sentía que Jesús le decía "Mi Imagen ya está en tu corazón. Yo deseo que se establezca una fiesta de la Misericordia y que esta imagen sea venerada por todo el mundo. Esta fiesta será el primer domingo después de Pascua. Deseo que los sacerdotes proclamen esta gran misericordia Mía a los pecadores."

Por orden de su confesor Santa Faustina le preguntó al Señor el significado de los rayos que aparecen en la imagen emanando del corazón y el Señor le respondió:
"Los dos rayos significan Sangre y Agua- el rayo pálido representa el Agua que justifica a las almas; el rayo rojo simboliza la Sangre, que es la vida de las almas-. Ambos rayos brotaron de las entrañas mas profundas de Mi misericordia cuando mi corazón agonizado fué abierto por una lanza en la Cruz... Bienaventurado aquel que se refugie en ellos, porque la justa mano de Dios no le seguirá hasta allí".

El Señor manifiesta su Corazón, y el agua y la sangre que de el brotaron como manantial de reconciliación para todos los hombres.

sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Para qué sigo viviendo?

A veces encontramos personas que dicen “ya no sé para que vivo” o nosotros mismos tal vez por alguna situación podemos llegar a pensarlo, quien dice esto siente que ya no tiene 'por qué o para qué vivir', sin embargo Nuestro Señor Jesucristo nos da la solución a esto, en uno de los Mensajes.

Nos dice Santa Faustina: “Cuando, poco tiempo después de mis primeros votos, me enfermé y a pesar del Cordial y cariñoso cuidado de las Superioras, a pesar de los tratamientos médicos, no estaba ni mejor ni peor, entonces empezaron a llegarme voces de que fingía. Y así comenzó mi sufrimiento, se duplicó y duro un tiempo bastante largo. Un día me quejé ante Jesús que yo era una carga para las hermanas. Me contestó JesúsNo vives para ti, sino para las almas. Otras almas se beneficiarán de tus sufrimientos. Tus prolongados sufrimientos les darán luz y fuerza para aceptar mi Voluntad.” (Diario 67)


Como vemos Santa Faustina sufría mucho y se creía inútil, como nos pasa muchas veces a todos. En este caso debemos hacer lo que dice Nuestro Señor y ofrecer nuestros sufrimientos por otras almas que viven en pecado y que están a punto de condenarse por vivir apartadas de Dios.


Y no solo los sufrimientos sino también nuestras oraciones, como ya hemos visto el rezo de la Coronilla de la Misericordia puede ayudar a un moribundo que le falta confianza en la Misericordia de Dios, y con nuestra oración podemos ayudarle para que no se vaya al infierno.

Y también con nuestro Rosario, por la conversión de los pecadores, esto incluso sin salir de casa.

Y si queremos podemos hacer varias obras de Misericordia, las espirituales son:
1.Enseñar al que no sabe.

2. Dar buen consejo al que lo necesita.

3. Corregir al que se equivoca.
4. Perdonar las ofensas
5. Consolar al triste.
6. Soportar con paciencia los defectos del prójimo
7. Rezar a Dios por los vivos y difuntos.

Que mejor que vivir el resto de tiempo que nos quede de vida ayudando espiritualmente a otros, y aparte adquirimos méritos para el cielo.

Cuando escuchemos a alguien decir “ya no tengo por qué vivir” digámosle puedes vivir para ayudar a las almas, pues si a alguien lo tiene Dios con vida en esta tierra es para ser útil y ayudar a otros a que se salven. Y así no llegar al día de nuestro juicio con las manos vacías.

viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Quieres convertir a un pecador empedernido? ¿Quieres salvar a un moribundo de su condenación? ¡Reza hoy la Coronilla de la Divina Misericordia!

Salva un alma ¡hoy!


Autor: Padre Joseph. Sacerdote del Monasterio de la Santa Transfiguración. Traducción: Ailyn

"Hace poco decidí que iba a empezar a salvar almas-un poco tarde, tal vez, después de 25 años en el monasterio, pero más vale tarde que nunca! Por supuesto, no es que me salvará la vida, pero estoy trabajando más estrechamente con Él, que lo hace. Usted también puede hacerlo, y ni siquiera es muy difícil de hacer, sino que sólo requiere un poco de fe, fervor, y un poco de auto-disciplina.

Tengo la idea de algo que Jesús dijo a Santa Faustina: "Reza, cuanto puedas, por los agonizantes, impetra para ellos la confianza en Mi misericordia, porque son ellos los que mas necesitan la confianza quienes la tienen muy poca. Has de saber que la gracia de la salvación eterna de algunas almas en el último momento dependió de tu oración. (Diario, # 1777).

Ahora que es a la vez alentador y exigente. Como miembros del Cuerpo de Cristo, estamos obligados a orar unos por otros, porque esto es un medio importante de llevar la gracia de Dios a las almas. La hora de la muerte es el momento más crítico en la vida de cualquiera, especialmente si son de alguna manera alejado de Dios. Ellos necesitan ayuda ahora y lo único que los salvará es la gracia de Dios, que los atrae al arrepentimiento, fe y confianza en Él. Él está diciendo que Él espera de nosotros para orar por la gracia a los moribundos.

Pero, ¿cómo lo hacemos? Pues bien, el Señor le dio a Santa Faustina una oración especial que se utilizará para este propósito. Se llama la Coronilla de la Divina Misericordia (obtener más información, así como instrucciones sobre la manera de orar, haga clic aquí ). Aquí hay una cosa que el Señor dijo al respecto: "Reza incesantemente esta coronilla que te he ensenado. Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la ultima tabla de salvación. Hasta el pecador mas empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita. Deseo que el mundo entero conozca Mi misericordia; deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mi misericordia."(# 687).

Es una buena noticia, pero que hacer si la pobre alma es incapaz de decirla por sí mismo, por cualquier razón? No hay que preocuparse: "Defenderé como Mi gloria a cada alma que rece esta coronilla en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando cerca del agonizante es rezada esta coronilla, se aplaca la ira divina y la insondable misericordia envuelve al alma y se conmueven las entrañas de Mi misericordia por la dolorosa Pasión de Mi Hijo. (# 811). Aquí es donde usted y yo entramos, en donde oramos por los miembros enfermos del cuerpo que se conceda la gracia y la misericordia para la salvación.

Después de leer los pasajes, me dije: " ¿qué estás esperando? Ahora es el momento de empezar a rescatar a otras almas de las garras del infierno "Lo que hago es lo siguiente: alrededor de las 3:00 PM todos los días (esto es el" ¡Hora de la Misericordia ", ya que es la hora de la muerte de Jesús en la Cruz), rezo la Coronilla de la Divina Misericordia. No por cualquier alma, sino por alguna alma está en mayor peligro de ir al infierno, alguien que está a punto de morir en pecado mortal, que esta alma se le podrá conceder, por la misericordia del Señor, la gracia del arrepentimiento final para la salvación. Y confío en que Jesús está haciendo precisamente eso. No sabemos exactamente cómo funciona todo esto, pero si esta oración es suficiente para inclinar la balanza, por así decirlo, a favor de la muerte pecador, para abrir su corazón lo suficiente como para decir "sí" a Jesús, ya que se está yendo este mundo, entonces todo vale la pena.

No pensemos, sin embargo, que esto es una especie de atajo automático o mágico para salvar almas. Se basa en el poder de la oración con fe y el amor eterno de Jesús y la misericordia infinita. "La oración del justo tiene mucho poder en sus efectos" (Santiago 5:16). Al rezar esta coronilla es para ayudar a abrir la puerta para que un pecador se arrepienta en el último minuto, como el buen ladrón. Vamos a ser un instrumento para ganar la gracia del arrepentimiento final de los pecadores. "El que volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma y cubrirá multitud de pecados" (Santiago 5:20).

Entonces, ¿qué estás esperando? Cientos de miles de personas mueren cada día, y podemos suponer que muchos de ellos no creen en Cristo, y otros que dicen que lo hacen pueden estar en un estado de pecado sin arrepentimiento. Podemos ayudar a por lo menos algunos de ellos llegar al cielo. Lo que es un trabajo grande y glorioso es esto! Imaginar, al final de su vida, cuando, después de haber sido salvado por la misma gracia y la misericordia del Señor, será recibido en el Cielo por numerosas almas, todo gracias a que el Señor tuvo misericordia de ellos y les salvó por sus oraciones a la hora de su muerte! ¡Qué bendición es maravillosamente gratificante para disfrutar por toda la eternidad!

Yo no creo que importe mucho si no se puede rezar la oración a las 3:00 en punto. Hágalo cada vez que pueda, ¡hágalo! He sabido de esta coronilla hace años, pero sólo recientemente he leído los textos de las gracias que vienen con ella, dejando en claro que yo puedo tener una influencia directa en la salvación del alma de otro por medio de esta oración. Así que vamos a empezar a cosechar almas para el Reino de Dios. Él nos ha dado una forma sencilla de colaborar con su gracia en este trabajo tan importante. Nada es más importante a los ojos de Dios que la salvación de las almas que Él creó, a las almas con quien desea compartir su cielo. Ya es hora de que estábamos a punto de negocios de nuestro Padre. Rece la coronilla todos los días!

(Para obtener folletos gratis con la información anterior, por favor escriba al Monte Tabor Monasterio, PO Box 217, Redwood Valley, CA 95470, o por correo electrónico su solicitud a mttabor@pacific.net escribir en inglés)

Fuente: Making all things new.

La obra de misericordia más grande que se puede hacer por un moribundo, es rezar a su lado la Coronilla de la Divina Misericordia

El Tiempo de Dios 

(Testimonio de una persona que rezó la Coronilla de la Divina Misericordia al lado de un moribundo)


Por Bonnie Lewis (Oct 23, 2010)

Mi primera experiencia de rezar la Coronilla de la Divina Misericordia con una persona que se estaba muriendo fue con un poco de miedo. Esta es la razón por la que me sentía de esta manera.

El marido de mi amiga, que no es católico, se estaba muriendo de cáncer. Cada vez que nos reunimos, él decía que se iba a ir al infierno. Frank (no es su verdadero nombre) creía esto con todo su corazón, y lo repetía una y otra vez cada vez que lo vi.

Yo no podía entender por qué Frank diría esto, porque él era un cristiano que cree en Dios. Él y su esposa fueron a la iglesia los domingos, y ella estaba en una clase de estudio de la Biblia ecuménica conmigo.

Cuando recibí una llamada de su esposa que se estaba muriendo, y probablemente no sobreviviría el fin de semana, te puedes imaginar lo preocupada que estaba por la salvación del alma de Frank. Ella me dijo que sus hijos querían estar con su padre en sus últimos momentos.

Le pregunté si podía ir al hospital y orar con Frank, pero no dijo nada. Ella quería que solo su familia estuviera allí, pero ella agradeció mi reflexión y oración. Me sentí decepcionada, ya que estaba dispuesta a rezar la Coronilla de la Divina Misericordia y el rosario por él. Sabía, sin embargo, que estas oraciones sería igual de útil si las decía en mi casa.

El fin de semana pasado, y yo no he oí nada de mi amiga. Cuando finalmente recibí una llamada de ella, me sorprendió al escuchar que su marido estaba vivo. Los niños habían vuelto a su casa, y ella me dijo que quería que fuera al hospital tan pronto como fuera posible. Ella dijo que tenía miedo, porque Frank se había agitado. Estaba gritando, diciendo cosas terribles. Fui al hospital, con mi rosario y agua bendita. Recé para que el Espíritu Santo me diera valor.

Cuando entré en la habitación, Frank estuvo dando vueltas, gritando sonidos que salieron de su garganta con una calidad extraña y gutural. Le pregunté a su esposa si podía rezar un rosario por él, así como la Coronilla de la Divina Misericordia. Ella dijo que sí y luego salío para conseguir algo de comer.

Ahora estábamos solos. Inmediatamente bendije con agua bendita a Frank, pidiendo protección para él de San Miguel, la Santísima Virgen, y su ángel de la guarda. Tuve tiempo para rezar el rosario y coronilla antes de su esposa regresara.

Entonces tuve la idea de empezar a cantar canciones cristianas, así que empecé a "Amazing Grace" y "Cristo me ama". Para mi sorpresa, Frank dejó sus ruidos horribles y comenzó a cantar junto a mí. Tenía los ojos cerrados. Cuando me fui a casa, que parecía estar descansando tranquilamente.

Frank murió un día y medio más tarde, y me dijeron que murió de una muerte pacífica. Yo creo que Dios me había utilizado como su instrumento exactamente cuándo era el momento oportuno para una persona que estaba muriendo muy necesitada de su misericordia.

Bonnie Lewis vive en Arcadia, Ohio.

Fuente: Marian Fathers of the Immaculate Conception