"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Yo Mismo te espero en el confesionario


"Hoy el Señor me dijo: Cuando te acercas a la confesión, a esta Fuente de Mi Misericordia, siempre fluye sobre tu alma la Sangre y el Agua que brotó de Mi Corazón y ennoblece tu alma. 

Cada vez que vas a confesarte, sumérgete toda en Mi misericordia con gran confianza para que pueda derramar sobre tu alma la generosidad de Mi gracia. 

Cuando te acercas a la confesión debes saber que Yo Mismo te espero en el confesionario, sólo que estoy oculto en el sacerdote, pero Yo Mismo actúo en tu alma. 

Aquí la miseria del alma se encuentra con Dios de la misericordia. Di a las almas que de esta Fuente de la Misericordia las almas sacan gracias exclusivamente con el recipiente de confianza. Si su confianza es grande, Mi generosidad no conocerá límites. 

Los torrentes de Mi gracia inundan las almas humildes.

Los soberbios permanecen siempre en pobreza y miseria, porque Mi gracia se aleja de ellos dirigiéndose hacia los humildes." (D. 1602)

martes, 20 de agosto de 2013

Cuando aniquilas en ti tu propia voluntad, entonces la Mía reina en ti



"Al alejarme del confesionario y empezar a hacer la penitencia, oí estas palabras:

He concedido la gracia al alma, la cual Me habías pedido para ella, 
pero no por tu mortificación que habías escogido tu misma, sino solamente por el acto de obediencia total frente a Mi suplente he dado la gracia a esta alma, 
por la que has intercedido ante Mí y por la que has mendigado la misericordia. 

Has de saber que cuando aniquilas en ti tu propia voluntad, entonces la Mía reina en ti."

(D. 365)

viernes, 14 de diciembre de 2012

Jesús está en el confesor y habla a través de él

"Debo mencionar todavía que hay algunos confesores que ayudan al alma y son, según puede parecer, Padres espirituales, pero hasta cuando todo va bien; y cuando el alma tiene mayores necesidades, entonces son indecisos y no pueden, o más bien no quieren entender al alma.

Procuran liberarse de ella lo antes posible, pero si el alma es humilde siempre saca alguna pequeña ventaja.

A veces, Dios Mismo envía un rayode luz a lo profundo del alma, por su humildad y su fe. A veces, el confesor dice lo que no pensaba decir en absoluto y él mismo no se da cuenta de ello.

Oh, que el alma crea que son las palabras del Señor Mismo; aunque tenemos que creer que cada palabra en el confesionario es de Dios, pero lo de he mencionado mas arriba, es algo que viene directamente de Dios.

Y el alma siente que el sacerdote no depende de sí mismo sino que dice lo que no quisiera pronunciar. Pues, de este modo Dios recompensa la fe.


Lo experimenté muchas veces en mi misma. Me sucedió una vez al confesarme con un cierto sacerdote, muy docto y muy estimado. Siempre me era severo y contrario en esas cosas, pero una vez me dijo: 

Debes saber, hermana, que si Dios quiere que hagas eso, pues no debes oponerte. A veces, Dios quiere ser alabado de este modo. Quédate tranquila, si Dios ha empezado, terminará, pero te digo: La fidelidad a Dios y la humildad, y una vez mas la humildad. Recuerda lo que te he dicho hoy. 


Me alegré y pensé que tal vez aquel sacerdote me hubiera entendido. Pero las circunstancias fueron tales que no me confesé nunca más con él." (Diario 132)