"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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miércoles, 13 de noviembre de 2013

Tres aspectos de la voluntad de Dios en la misericordia



“El Señor me ha hecho conocer su voluntad como en tres aspectos, pero constituían una sola cosa.

La primera es aquella en la cual las almas apartadas del mundo arderán como victimas ante el trono de Dios y pedirán misericordia para el mundo entero…. Implorarán bendiciones para los sacerdotes y, a través de la oración, prepararán al mundo para la venida final de Jesús.

La segunda es la oración unida con las obras de misericordia. De modo especial protegerán del mal a las almas de los niños. La oración y la obra de misericordia encierran en si todo lo que aquellas almas deben hacer. En su grupo pueden ser admitidas incluso las mas pobres y se empeñarán en despertar el amor y la misericordia de Jesús en este mundo lleno de egoísmo.


La tercera es la oración y la actitud caritativa no ligada por ningún voto, pero por practicarlas participarán de todos los méritos y privilegios de la Comunidad. A este grupo pueden pertenecer todas las personas que viven en el mundo.” (D. 1155 – 1157)

martes, 10 de septiembre de 2013

La plegaria de un alma humilde y amante aplaca la ira de Mi Padre y atrae un mar de bendiciones

La plegaria humilde ayuda a que almas eviten el infierno


"Jesús me enseñó cuánto le agrada la plegaria reparadora; me dijo: La plegaria de un alma humilde y amante aplaca la ira de Mi Padre y atrae un mar de bendiciones.

Después de la adoración, a medio camino hacia mi celda, fui cercada por una gran jauría de perros negros, enormes, que saltaban y aullaban con una intencion de desgarrarme en pedazos. Me di cuenta de que no eran perros sino demonios.

Uno de ellos dijo con rabia: Como esta noche nos has llevado muchas almas, nosotros te desgarraremos en pedazos.
 Contesté: Si tal es la voluntad de Dios misericordiosísimo, desgárrenme en pedazos, porque me lo he merecido justamente, siendo la mas miserable entre los pecadores y Dios es siempre santo, justo e infinitamente misericordioso.

A estas palabras, los demonios todos juntos contestaron: Huyamos porque no está sola, sino que el Todopoderoso está con ella.

Y desaparecieron del camino como polvo, como rumor, mientras yo tranquila, terminando el Te Deum, iba a la celda contemplando la infinita e insondable misericordia Divina."

(D. 320)