"La Humanidad no encontrará la paz hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia" (Diario de Sor Faustina, 300)
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jueves, 20 de junio de 2013

Jesús a Sor Faustina: "En el cielo aparecerá el signo de la cruz (...) Eso sucederá poco tiempo antes del Último Día"

Jesús, rey de misericordia y de justicia



"Escribe esto: Antes de venir como el Juez Justo, vengo como el Rey de Misericordia. 

Antes de que llegue el día de la justicia, les será dado a los hombre este signo en el cielo. 

Se apagara toda luz en el cielo y habrá una gran oscuridad en toda la tierra. 

Entonces, en el cielo aparecerá el signo de la cruz y de los orificios donde fueron clavadas las manos y los pies del Salvador, saldrán grandes luces que durante algún tiempo iluminarán la tierra. 

Eso sucederá poco tiempo antes del Último Día".

(D.83)

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Escribe estas palabras: Desde hoy cumplo la voluntad de Dios en todas partes, siempre, en todo


"Ejercicios espirituales de ocho días.

Oh Jesús, Rey de Misericordia, he aquí de nuevo el momento en que estoy contigo a solas. Por eso Te suplico por todo el amor con el que arde Tu Corazón Divino, aniquila en mí completamente el amor propio y en cambio incendia mi corazón con el fuego de Tu amor purísimo.


Al anochecer, terminada la predica, oí estas palabras: Yo estoy contigo. Durante estos ejercicios espirituales consolidaré tu paz y tu ánimo, para que no desfallezcan tus fuerzas para el cumplimiento de Mis propósitos.

Por lo tanto durante estos ejercicios borrarás absolutamente tu propia voluntad y se cumplirá en ti toda Mi voluntad. Has de saber que esto te costara mucho, por eso escribe en una página en blanco estas palabras: Desde hoy no existe en mí mi propia voluntad, y táchala.

En otra página escribe estas palabras: Desde hoy cumplo la voluntad de Dios en todas partes, siempre, en todo. No te asustes de nada, el amor te dará fuerzas y facilitara la realización.


En la meditación fundamental sobre el objetivo, es decir, sobre la elección del amor. El alma tiene que amar, tiene la necesidad de amar; el alma tiene que volcar su amor, pero no en el barro, ni en el vacío, sino en Dios.

Cuanto me alegro meditándolo, ya que siento claramente que en mi corazón esta solamente Él, únicamente Jesús Mismo; y amo a las criaturas tanto cuanto me ayudan a unirme a Dios. Amo a todos los hombres porque veo en ellos la imagen de Dios." (Diario 373)